La cantante ha sido fotografiada por la prensa una vez sentada en el banquillo y no ha podido evitar las lágrimas al derrumbarse.


Isabel Pantoja ha reaparecido, pero no en el lugar que le hubiera gustado. En medio de su recuperación de una depresión, la cantante ha tenido que trasladarse hasta Málaga para declarar en el juzgado. La entrada al Juzgado de lo Penal número 5 de Málaga ha sido sorprendente, ya que ha tenido que ser escoltada por la Guardia Civil por la cantidad de prensa que había en la puerta de las instalaciones.

Una vez dentro de la sala, Isabel ha tenido que ver cómo la prensa le hacía fotos, ya sentada en el banquillo. En este momento, la cantante se ha derrumbado y no ha podido evitar las lágrimas. El juez ha tenido que decir en un momento dado que «ya es suficiente», para que así Isabel recuperara la tranquilidad. Isabel Pantoja, oculta bajo su mascarilla obligatoria, ha tenido que limpiarse las lágrimas en varias ocasiones.

La cantante, que no pasa por un buen momento personal, ha llegado vestida totalmente de negro y acompañada de su hermano, Agustín Pantoja. Este está siendo el mejor apoyo. Ya lo era antes de la muerte de su madre, Doña Ana, pero también lo es ahora, cuando la cantante intenta recuperarse de una depresión. Esto la mantiene alejada y totalmente encerrada en Cantora.

Isabel Pantoja se derrumba ante el despliegue de la prensa

Vídeo: Europa Press.

Isabel Pantoja ha tenido que salir de su encierro porque tiene que comparecer como administradora única de la sociedad Panriver56 y explicarse acerca de la supuesta venta irregular de la casa Mi Gitana, la misma propiedad en la que vivió con el que fuera alcalde de Marbella, Julián Muñoz. Isabel Pantoja podría enfrentarse a tres años de cárcel. Y es que la Fiscalía provincial considera que la cantante fue “cooperadora necesaria de un delito de insolvencia punible”, ya que creen que en todo momento intentó eludir el pago de una deuda. No solo se le solicita para ella tres años de prisión, también podría ser condenada a pagar 11.000 euros de multa y 110.000 euros de indemnización. Esto es lo que pide la empresa que ha demandado a su sociedad.

Ha tenido que ser escoltada por la Guardia Civil

Vídeo: Europa Press.

Visiblemente seria y sin querer dar declaraciones, Isabel ha llegado a primera hora de la mañana a los juzgados. Ha acudido provista de mascarilla y con unas enormes gafas de sol que cubrían su rostro, aunque era evidente que se encontraba incómoda por la situación. De hecho, varios miembros de la Guardia Civil la flanqueaban hasta la entrada del juzgado, evitando así que todos los periodistas agolpados allí pudieran acercarse demasiado a ella. Más de seis personas la han acompañado y es que esta cita judicial generaba desde hacía días un gran interés mediático.

Un mal momento para Isabel Pantoja

Esto llega en un delicado momento para la cantante. Su hija, Chabelita Pantoja, que está muy pendiente de su madre, ya confirmó hace unas semanas que su madre estaba mal.  Lo hizo saber cuando contó que Isabel Pantoja no felicitó a su hijo Alberto, pero que tenía «justificación». «En un principio me extrañó que no lo felicitara el día del cumpleaños, porque ha habido veces que hemos estado enfadadas y me ha escrito, con pullita incluida. Siempre se acuerda y esta vez no lo felicitó. Pero es que mi madre no tiene teléfono actualmente. Mi prima me dijo que ella habla con mi tío. Sé que está bien, pero no tiene teléfono. La intento llamar pero no le llegan los mensajes», explicaba la joven a modo de justificación.

Además, quiso recalcar que su madre no atraviesa por una buena etapa en su vida y confirma que tiene depresión. «Sí, siempre he dicho que mi madre tiene problemas, todo es por su estado anímico. No ha tenido tratamiento hasta ahora. Ahora tiene ayuda y le habrán aconsejado que no tenga teléfono», terminaba diciendo sobre su madre.

¿A cuántos años fue condenada Isabel Pantoja por blanqueo de capitales?

La tonadillera ingresó en prisión en el año 2014 por blanqueo de capitales, siendo en 2016 cuando la abandonó de manera definitiva.