Desde que el Gobierno de España decretara hace dos semanas el estado de alarma por el coronavirus, nuestros rostros más populares no paran de compartir en sus redes sociales cómo pasan las horas de confinamiento. Imaginación al poder, nuestros famosos nos deleitan con improvisados conciertos, recitales de poemas, directos en los que nos enseñan a cocinar, y un sinfín de ejemplo. El último en sumarse a esta nueva forma de entretenimiento en plena cuarentena ha sido Francisco Rivera. El torero ha tirado de nostalgia para deleitar a sus seguidores y no ha dudado en mostrar su álbum más íntimo y personal.

El colaborador de ‘Espejo Público’ anunciaba a través de su cuenta de Instagram que iba a hacer un directo para «echar un poco el rato». En concreto, el marido de Lourdes Montes había encontrado un viejo álbum familiar en su casa de Ronda, en donde lleva confinado desde hace bastante tiempo, y quería compartirlo con todos sus seguidores. Así, y citando a los espectadores a las 19:00H de la tarde, el diestro tiraba de nostalgia para pasar un rato agradable con los suyos y no dudaba en contar sus anécdotas más personales.

Muy unido a su padre

Con varias fotos en las que aparecía de pequeño en el campo, Francisco Rivera explicaba que durante su infancia lo que más le gustaba era salir con su padre y acompañarlos allá donde iba. Emocionado, recordaba bonitos momentos con su progenitor y resaltaba el papel que este había tenido en su vida: «Mi padre no conocía el miedo. En casa lo único que no quería mi padre es que tuviéramos miedo. Mi padre me enseñó a montar a caballo desde bien pequeño. Yo iba para picador, pero al final dije iba a ser torero».

Por si fuera poco, Francisco Rivera iba un paso más allá y lanzaba un mensaje a Antonio Banderas. «No fue el primer zorro. La espada era más gran que yo. ¡Qué arte por Dios!», comentaba tras mostrar una graciosa imagen en la que aparecía disfrazado del famosos personaje al que dio vida el malagueño. Tras ello, el diestro continúo mostrando felices instantáneas en las que se le veía disfrutando de todos sus animales. «Mi poni era malísimo. Me tiraba, me mordía… era malísimo. Yo lo quería mucho pero era un hijo de su madre», rememoraba entre risas.

El bonito recuerdo a su madre

El momento más entrañable llegó cuando enseñó una imagen en la que aparecía junto a su hermano, Cayetano, y su madre, Carmina Ordóñez, cuando eran pequeños. Los tres posaban de lo más felices sobre el césped de una piscina, disfrutando de la vida y olvidándose de las preocupaciones. «Espero que os haya gustado un poco, o que por lo menos os hayáis entretenido un poco«, finalizaba.

Preocupado por la situación del país

Al poco de acabar su directo de Instagram, Francisco Rivera volvía a incidir en la importancia de quedarse en casa y apelaba a la responsabilidad ciudadana para parar así la propagación del coronavirus. «A ver si sacamos cosas bonitas en estos días. El tema es muy serio. Muchas familias lo están pasando fatal. Quiero trasladarse mi pésame a todas las personas que han perdido a alguien», reconocía.

Lo cierto es que el tertuliano está aprovechando el confinamiento para dar rienda suelta a su creatividad. Hace unos días, mostraba algunos fragmentos de sus escritos a través de las redes sociales. «Cuenta una leyenda que una noche oscura en medio del bosque había una fogata. Esta le daba calor a un cazador, un hombre curtido por los años, la guerra del vivir en armonía con la naturaleza, un hombre sin familia y cicatrices que cantaban canciones de heroicidades, un guerrero antiguo. Este cazador se calentaba y dejaba descansar sus huesos en el suelo después de perseguir un alce todo el día sin éxito. Escuchaba los lobos a lo lejos y al calor del fuego se dejó dormir entre recuerdos y anhelos…», compartía. Desde entonces, Francisco Rivera está colgando por fascículos sus diversas historias.