Kiko Matamoros ha desvelado en ‘Sálvame’ que tendrá que ser operado el próximo lunes 27 de julio.


A lo largo del último año, Kiko Matamoros ha sufrido diversos problemas de salud. En 2019 fue operado después de que le encontraran un tumor en la vejiga que le ocasionó graves molestias y cuyo diagnóstico le hizo temer lo peor. El pasado abril tuvo que ser atendido por los médicos de Telecinco tras sufrir una subida de tensión en pleno directo. Y hace apenas un mes fue intervenido de urgencia después de probar un plato en ‘La última cena’. Entonces se tomaba a broma su visita a urgencias. “Me comí el steak tartar que hiciste y acabé en urgencias”, explicaba a Kiko Hernández tras el incidente.

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Su próxima operación: «Me van a extraer la vesícula»

Tras su último susto de salud, el colaborador quitaba hierro al asunto bromeando con sus compañeros. “El steak tartar que hiciste, tío, era una bomba», le decía a su tocayo. Me lo comí por darle en la boca a todos los que decían que estaba malo y acabé en urgencias el domingo por la noche. Me operaron el lunes porque se me obstruyó el conducto biliar por un cálculo que salió de la vesícula”, detallaba. También aseguraba que siempre ha cuidado de manera muy especial lo que ingiere: «La alimentación es muy importante».

La operación salió bien, pero parece que este órgano ha seguido dándole problemas, por lo que sus médicos han considerado que lo mejor es extirparle la vesícula. Esta tarde, Kiko Matamoros ha anunciado en ‘Sálvame’ que tendrá que pasar por quirófano dentro de unos días. Será el próximo 27 de julio cuando entre en un hospital para ser intervenido. «El lunes me tengo que operar. Si no vendría encantado. Me van a extraer la vesícula», apuntaba.

La operación de extracción de vesícula, también conocida como colecistectomía, suele realizarse con anestesia general y, en la mayoría de las ocasiones, mediante laparoscopia. Se trata de un procedimiento quirúrgico bastante común y que no suele revestir gravedad para los pacientes, ya que la vesícula biliar es uno de los siete órganos no vitales -junto con el bazo, los riñones, el estómago, el colon, el apéndice y los órganos reproductores masculino y femenino. Por este motivo es posible extirparlo después llevar una vida normal.

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«Hay cosas que van a cambiar mi vida»

El madrileño ha contado la noticia de su próxima operación con total serenidad. Se ha mostrado tranquilo y muy relajado. Incluso ha gastado bromas sobre ello: «Si queréis lo traigo en un tarrito». Tras su paso por quirófano tendrá que hacer «vida normal y comer normal». Y, sobre todo, poner especial vigilancia a su dieta. «Hay una serie de alimentos que tienes que evitar: la grasa, el alcohol y una serie de cosas que van a cambiar mi vida», explicaba.

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Otros problemas de salud del colaborador

El pasado año, Matamoros se enfrentaba a diversos reveses relacionados con su salud. El que resultó más alarmante fue su tumor de vejiga. Se lo detectaron después de sentirse mal en repetidas ocasiones. «Tenía una hemorragia, intentaron hacerme un análisis de orina, pero fue imposible porque lo que había era sangre. Me hicieron una ecografía de los riñones y vieron que tenía la vejiga llena de sangre y coágulos«, contaba. En un principio le habían diagnosticado varios tumores, pero finalmente solo encontraron uno. Por suerte, tras ser operado – el 6 de agosto en la clínica Quirón de Madrid- supo que se trataba de un tumor benigno. Los facultativos lo habían encontrado a tiempo: «Según me ha contado el médico solo era un tumor, así que está bastante localizado». Aun así le quedaba por delante un largo un proceso de chequeos y revisiones periódicas cada seis meses.

Es un hombre fuerte y se cuida muchísimo, pero no siempre ha podido mantener a raya su estado de salud. Hace una década le diagnosticaron un glaucoma que le ha provocado una considerable pérdida de visión. Cuando se lo diagnosticaron tenía un 40% de visión en el ojo derecho y algo mermada la del ojo izquierdo. En la actualidad prácticamente no ve por su ojo derecho: «No tengo visión en el ojo derecho pero en el otro tengo la suficiente».