Tan solo unos días después de ser dado de alta, el colaborador emprendía el vuelo lejos de nuestras fronteras.


Sin tiempo que perder. Después de tres semanas muy complicados en las que Kiko Matamoros ha permanecido ingresado debido a una pancreatitis, el colaborador era dado de alta el pasado sábado y una de las primeras cosas que ha hecho ha sido emprender el vuelo lejos de nuestro país. Junto a su novia, Marta López, ha hecho las maletas para disfrutar de unos días de descanso en un destino totalmente paradisíaco que la pareja ha querido mantener en secreto. Sin embargo, ahora conocemos su secreto mejor guardado.

Él mismo confesaba que evitaba dar detalles del lugar en el que se encuentra para sortear los focos indiscretos de los reporteros gráficos: «No quiero decir dónde estoy, quiero estar tranquilo. No quiero que me saquen con el aspecto que tengo», afirmaba. Y es que después de salir del hospital confesó que había perdido un total de 14 kilos y acusaba una importante debilidad.

No estar al cien por cien no ha echado para atrás a Kiko en sus planes estivales. Se encuentra en Tulum, México, disfrutando de un enclave privilegiado en pleno Caribe de la península de Yucatán. A pesar de que el colaborador intentaba no dar demasiados detalles al respecto, tanto sus actualizaciones en redes como las de su chica han conseguido desvelar su destino secreto.

El programa ‘Sálvame’ se ponía en contacto con el hotel en que se alojan que confirmaba su estancia. Este mismo viernes la pareja abandonaba su alojamiento de Tulum para partir a un nuevo destino. Por el momento, se sabe que permanecerán en la zona y que tienen previsto visitar un total de tres lugares según ha señalado Rafa Mora.

«No me ha dado miedo irme de vacaciones»

Kiko y Marta emprendieron el vuelo pocos después del alta médica del colaborador. En una de sus recientes intervenciones en televisión dejaba claro que había consensuado sus vacaciones con su médico. «No me ha dado miedo irme de vacaciones, he estado asesorado. Es verdad que al médico no le parecía la mejor opción, pero me ha entendido», afirmaba.

Reconocía que estaba mejor de salud y que no había elegido un destino nacional. «No está cerca de Madrid. Cualquier problema que tuviera, estaría bien atendido», tranquilizaba. Un viaje transoceánico que ha realizado cuando aún no estaba completamente recuperado de salud y en un tiempo complicado en el que el mundo continúa azotado por la pandemia del coronavirus.

Marta López está siendo su mejor medicina. Ha estado a su lado en todo momento durante los días que permaneció ingresado, pero ahora, además le ayuda en las curas: «No he tenido ninguna complicación, me hago mis limpiezas del catéter, me las hace Marta, que sabe cómo tiene que hacerlo porque se lo explicaron», explicaba.