El conde de Salvatierra ha recordado en 'Aquellos maravillosos años' cómo volcó la agresividad con la que se crió de pequeño con sus hijos Luis y Amina.


El programa de Toñi Moreno en Telemadrid, ‘Aquellos Maravillosos Años’, recibía el pasado 27 de noviembre la visita de Cayetano Martínez de Irujo, quien repasó los momentos más duros de su biografía, recogida en su libro, ‘De Cayetano a Cayetana’.

Eugenia Martínez de Irujo, la verdadera heredera de la duquesa de Alba

1El recuerdo de su madre, cinco años después de su muerte

El conde de Salvatierra ha recordado los episodios más importantes de sus 56 años de vida. Lo ha hecho en un momento de ruptura familiar. No se habla con sus tres hermanos mayores y la brecha entre los herederos de la duquesa de Alba parece difícil de solucionar. «A raíz de la muerte de ella es cuando se ha destapado todo», explicaba.

«Si mi madre viera lo que está pasando llevaría mal la gestión de la Casa de Alba«, admitía en el programa de Telemadrid. «Le dolería más eso que la ruptura familiar», señalaba, «no por falta de humanidad», sino porque «ella fue hija única y e codeó poco con sus primos. No tenía ningún referente familiar». Por eso, según él mismo ha revelado, le costaba empatizar con sus propios hijos. Un error que él ha pretendido no cometer con su familia.

Él mismo tuvo una conversación con la duquesa en la que le explicó lo abandonado que se había sentido en el aspecto afectivo. «Le dije todo esto en San Sebastián y me dijo llorando: No me he dado cuenta». Cinco años después de su muerte, recuerda a su madre como una mujer «impresionante. Con siete años perdió a su madre. Pasó su infancia desayunando con Churchill. Su padrino era Alfonso XII. ¡Imagínate!».