SEMANA tuvo la oportunidad de poder disfrutar a solas en compañía de la hija de Bertín, y nos ha revelado la que sería su peor pesadilla


Eugenia Osborne (34) ha ejercido, este jueves, de embajadora de la campaña que El Corte Inglés ha lanzado en colaboración con la Asociación Española contra el Cáncer. Tras terminar el evento, SEMANA tuvo la oportunidad de poder disfrutar a solas en compañía de la influencer. Entre platos y risas, Eugenia nos habló del nuevo romance de su hermana Claudia, cómo vivió la enfermedad de su hermano Kike y cómo se encuentra la relación con su marido después de tantos años.


Esta enfermedad te ha tocado muy cerca, me imagino que en días como este tendrás más presente a tu madre.
Me acuerdo todos los días de ella, no por esto en particular me acuerdo más. Para ella éramos toda su vida.

Publicaste una frase muy sentida de tu madre, de sus últimos momentos, “Yo ya no tengo futuro, no sabía que me querían tanto”.
Me he pasado el fin de semana entero llorando por esta frase. Se me había olvidado su voz, se me había olvidado que tenía tanto acento… Es una cosa que ella siempre dijo. Que le estaba agradecida a la enfermedad porque había descubierto a la gente que la quería de verdad. Lo de ella era una positividad continua, me gustaría saber de dónde la sacaba.

Esa lección de vida ha sido la mejor herencia que os ha podido legar.
Totalmente. Los valores que ella tenía son los que hemos heredado nosotras. Mi padre también es maravilloso a su manera, pero la que estaba ahí siempre para nosotras era ella. Fíjate si era positiva, que en la última fase de la enfermedad, cuando ya estaba sin pelo, se acurrucaba en la esquina de la cocina y se ponía a decir: “mi tesoro”, en relación con el personaje de “El señor de los anillos”.

Por desgracia, el cáncer está a la orden del día. Recientemente Paz Padilla perdía también a su marido…
Sí, pobrecita… Mira, yo he perdido a mi madre, he perdido a mi hija, y pensar que pierdo a mi marido, yo eso no podría soportarlo. Él es el pilar de mi vida. Hoy en día, para mí lo peor que me puede pasar es que se muera mi marido, esa es mi peor pesadilla, te lo juro.

Llevas con él desde que tenías 21 años…
Hemos pasado de todo y en tan poquitos años de matrimonio hemos superado tantísimas crisis… Unas más duras que otras… Yo se lo digo mucho, que, aunque nos divorciemos, el seguirá siendo el pilar de mi vida y lo voy a continuar llamando, aunque sea porque se me haya pinchado una rueda. Y otra cosa, yo no reharía mi vida. Con la única persona con la que me veo es con él y si no estoy con él, prefiero estar sola.