Anna Ferrer y su madre, Paz Padilla, han hecho frente a su año más complicado y eso les ha enseñado a disfrutar cada instante de su vida.


El 2020 permanecerá en la memoria de todos, sin embargo, no del mismo modo. Anna Ferrer se tuvo que despedir de su abuela hace algunos meses a la que estaba profundamente unida. Ella y su madre, Paz Padilla, le dieron el último adiós, sin embargo, nadie imaginó entonces la pesadilla a la que debían enfrentarse a mediados de julio. El marido de la humorista falleció tras una larga enfermedad a los 53 años, lo que les dejó desoladas. «Ha sido un año muy duro y los últimos seis meses han sido maravillosos», comentaba la cómica a su círculo después de fallecer Antonio Vidal. Varias semanas después de todo aquello Anna ha compartido una reflexión con sus seguidores que evidencia lo que ambas han aprendido tras despedirse a dos de las personas más importantes de su vida.

 

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El lujo de saber vivir el momento – Siempre he querido llevar a la práctica eso del “aquí y ahora”, pero no lo acababa de conseguir, lo intentaba, pero en seguida me perdía pensando en otras cosas, preocupada por temas futuros, o simplemente pensando en tareas pendientes por hacer. Pero cuando la vida te enseña que no puedes hacer planes, que no puedes dar por hecho algo tan simple como es la vida, entiendes que el hoy es, simplemente, un regalo. Y lo disfrutas. Cada mínimo instante. Lo exprimes y lo guardas en tu memoria. Y cuando entiendes eso, cuando aprendes que el mañana no está garantizado, te tomas la vida de otra manera, te vuelves fuerte, casi indestructible… La vida es cómo es, y no cómo te gustaría que fuera. Y yo quiero vivirla.

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«El lujo de saber vivir el momento. Siempre he querido llevar a la práctica eso del “aquí y ahora”, pero no lo acababa de conseguir, lo intentaba, pero en seguida me perdía pensando en otras cosas, preocupada por temas futuros, o simplemente pensando en tareas pendientes por hacer. Pero cuando la vida te enseña que no puedes hacer planes, que no puedes dar por hecho algo tan simple como es la vida, entiendes que el hoy es, simplemente, un regalo. Y lo disfrutas. Cada mínimo instante. Lo exprimes y lo guardas en tu memoria. Y cuando entiendes eso, cuando aprendes que el mañana no está garantizado, te tomas la vida de otra manera, te vuelves fuerte, casi indestructible…La vida es cómo es, y no cómo te gustaría que fuera. Y yo quiero vivirla», ha escrito junto a un vídeo en el que se ven unas fantásticas vistas que podrían pertenecer a Cádiz, el refugio de la joven y de su progenitora.

 

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Siempre estaremos fundidos en uno.Espérame que todavía nos queda una tercera oportunidad.Avanza

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Su post ha sido muy aplaudido por sus seguidores, pues sus followers conocen los difíciles momentos que ha vivido después de los dos fuertes varapalos que han golpeado la vida de su familia este año. A estas dos pérdidas anteriormente mencionadas, se suma la de la suegra de Paz Padilla, que falleció 23 días después de que su hijo muriera tras una larga enfermedad.