En el año 2015, Sara Carbonero e Isabel Jiménez fundaron su propia marca, Slow Love. A pesar de ser ellas sus mejores embajadores, la marca no despega


Sara Carbonero e Isabel Jiménez han sido noticia durante estas semanas tras anunciar la colaboración de su marca, Slow Love, con una de los grandes, Cortefiel. Es la primera vez que sus prendas se pueden comprar en una tienda física. Esto puede suponer el empujón que le falta para que su firma despegue y comience a darle buenas noticias a las dos presentadoras, que hasta ahora no han conseguido los resultados esperados hasta el momento. Hay que recordar que la empresa Slow Love S.L nació en el año 2015 y cinco años después sigue dando pérdidas y pocos beneficios en las cuentas de la que tanto Sara como Isabel son beneficiarias.

A Sara Carbonero e Isabel Jiménez no le salen las cuentas

Tal y como adelanta ‘Jaleos’, que han tenido acceso al documento de las cuentas de la firma de las presentadoras, los números no son del todo bueno. Y es que por tercer año consecutiva, cierran las cuentas en números rojos. Las ventas de Slow Love habrían descendido este 2019 un 25% respecto al año anterior, alcanzando los 370.000 €. Unas cifras muy bajas que han llevado a cerrar el año con pérdidas de casi 75.000 euros. Este dato es bastante parecido al del 2018. En esta ocasión, la diferencia entre gastos e ingresos superó los 80.000 euros en rojo.

Como hemos dicho anteriormente, la empresa se fundó en el año 2015 y a pesar de tener ya cinco años de vida y tener a dos de las grandes como embajadoras, tan solo en el 2016 lograron conseguir beneficios. En este año, sus cuentas tuvieron un balance positivo de más de 34.000 euros. Esto fue un gran logro para la empresa ya que era de reciente creación. A pesar de esa alegría, Slow Love S.L no logró despegar y no ha seguido con esa tendencia positiva. Todo lo contrario, año tras año ha ido empeorando sus datos. Hasta que en 2019 y por tercer año consecutivo ha vuelto a tener pérdidas importantes en su empresa.

Gtres

El endeudamiento de la empresa

Por si fuera poco, también ha crecido la cifra de endeudamiento de la empresa durante el último año. A corto plazo, la firma tendrá que hacer frente a un pago de 158.000 euros entre deudas a entidades y otros acreedores; mientras que a largo plazo, la empresa también tiene una deuda de 60.000 euros.

A pesar de estos malos datos, tal y como asegura el citado medio, Sara e Isabel han intentado contrarrestar estas pérdidas y han aplicado en el último ejercicio una importante estrategia de contención del gasto. Sobre todo han reducido las partidas de aprovisionamiento y gasto de personal, por lo que han llegado ahorrar hasta 74.900 euros en la adquisición de bienes y servicios, mientras que en el tema del personal han restado hasta casi 21.000 euros menos que en el pasado año. Actualmente son cinco empleados, tres fijos y dos temporales, que intentan sacar adelante el producto.

Este endeudamiento y los números rojos en los que se encuentra la compañía, habrían llevado a Sara e Isabel a tomar la decisión de juntarse con Cortefiel para hacer una colección cápsula para lanzarla al mercado tanto en la página web de la firma como en las tiendas físicas. Con este pretenden arrancar las ventas y que su marca llegue a más público para captar clientes en un futuro. Esta sería la única salvación para que el gran sueño que fundaron hace cinco años no se viniera abajo.