Lola herrera ha crecido sufriendo malos tratos por parte de su abuelo. No era la única. su abuela también sufría palizas que le provocaban abortos. Así narra la actriz los capítulos más oscuros de su vida


La vida de Lola Herrera ha sido desgranada en el último episodio de ‘Lazos de sangre’. Una oportunidad de conocer a la veterana actriz más en profundidad y es que ha concedido para el programa de TVE una entrevista en la que ha abierto los capítulos más complicados de su vida, también los años dorados en su profesión. Pero quizá lo que más ha llamado la atención del público es conocer la durísima infancia que sufrió, marcada por la necesidad de una familia sin recursos y por unos malos tratos por parte de su abuelo de los que aún guarda cicatrices en el alma. Se trata de un trauma que no ha logrado superar, a pesar del paso del tiempo, pero del que reconoce que ha aprendido a convivir, escondiéndolo en lo más profundo de su ser y tan solo aireado ahora para ofrecer una visión más cercana de la persona que se esconde detrás de la aplaudida estrella de la interpretación española.

Lola Herrera no ha tenido una infancia fácil y es que desde muy niña tuvo que abandonar los estudios para centrarse en trabajar y poder aportar su sueldo a la familia. Sin duda califica esta etapa como una de las más complicadas de su vida. Pero más allá de los problemas económicos que le impidieron seguir con sus estudios y formarse como hubiese deseado, Lola Herrera recuerda con especial dolor cómo era su relación con su abuelo. Un hombre chapado a la antigua que sistematizó los malos tratos no solo a la actriz cuando aún era una niña, sino también a su propia abuela, a quien no le dio una buena existencia: “Era un maltratador de la época. Mi abuela pasó durante toda su vida un calvario. La abuela llegó a tener muchos abortos porque ese hombre la pateaba en el suelo y se los provocaba”, sentencia la intérprete de ‘Cinco horas con Mario’, que relata episodios de palizas, golpes y maltrato verbal que aún le atormentan, aunque haya superado el miedo que en su día le provocaba.

Lola Herrera en Lazos de Sangre
Foto: Lazos de Sangre

Lola Herrera no tuvo más remedio que madurar cuando no le correspondía, afrontar obstáculos en la vida impropios de su edad y hacerse cargo de tareas que le alejaban del camino que una niña debía recorrer. Pero era otra época. Su abuela tampoco lo tuvo fácil, pero la unión entre ambas las hizo fuertes y les ayudó a ver luz donde solo reinaba la oscuridad. Así lo reconoce la propia actriz, que recuerda con especial admiración a su abuela, un ejemplo a seguir, mientras que el oscuro recuerdo de su abuelo aún le pone la piel de gallina: “A mi abuela la admiro y la nombro siempre porque es el norte. Te enseña cómo hay que sobreponerse en la vida”.

“Como en casa de mi abuela había muchos problemas, yo tenía que echar a correr muchas veces y faltar a clase”, continúa rememorando algunos de los episodios traumáticos que han marcado su infancia y, al fin y al cabo, también quién es a día de hoy a sus 86 años. Eso sí, ella ha demostrado que nunca es tarde para hacerse a uno mismo y que no ha dejado que estos dramas de sus primeros años sean decisivos en su personalidad. Aunque tuvo que abandonar los estudios al ser la mayor de sus hermanos y tener que encontrar recursos para asegurar la supervivencia de su familia, tuvo claro que no iba a renunciar a unos estudios básicos. Es por ello que se matriculó en bachillerato cuando ya había atravesado la barrera de los 40 años y tenían una carrera ya encaminada en el mundo de la interpretación. Logró quitarse esa espinita en el corazón y demostrar con ello que siempre se puede avanzar, aunque haya que sortear obstáculos complicados.

Vídeo: Lazos de Sangre

Y aunque sus problemas de la infancia hayan causado un gran revuelo y estupor entre sus seguidores y también entre los colaboradores de ‘Lazos de Sangre’ en plató, Lola Herrera no quiere sentirse víctima. Más le preocupa lo que está sufriendo ahora María Teresa Campos. No entra a valorar el conflicto familiar que mantiene enfrentadas a sus hijas, Terelu Campos y Carmen Borrego, sino más por su situación profesional. Lo que más dolor le provoca a Lola Herrera al pensar en la veterana periodista es cómo ha sufrido por amor en los últimos años, después de que Bigote Arrocet abandonase su vida de manera apresurada y dejándola sumida en la tristeza: “Me da rabia. De María Teresa he seguido la problemática que ha tenido estos años y me da mucha rabia que esté mal por un hombre”, asegura la actriz.

Lola Herrera en Lazos de Sangre
Foto: Cinco horas con Mario