«Está fatigado pero con buen ánimo», ha asegurado el médico personal del presidente de Estados Unidos.


Unas horas después de que la Casa Blanca hiciera público que Donald Trump y su mujer, Melania, dieran positivo en coronavirus, el presidente de Estados Unidos ha sido trasladado a un hospital militar, donde pasará unos días por precaución y recomendación de sus médicos.

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Ha sido el propio presidente quien ha ingresado en el centro hospitalario por su propio pie y con la pertinente mascarilla. Un portavoz de la Casa Blanca ha restado importancia al ingreso y ha asegurado que se trata de una medida de precaución y que el presidente de Estados Unidos seguirá trabajando.

Después de confirmarse el positivo del matrimonio, Donald Trump publicaba un vídeo en sus redes sociales en el que trataba de tranquilizar a la población. En él, el presidente agradecía el apoyo que había recibido en las últimas horas y hacía hincapié en que «está yendo todo muy bien, pero queremos asegurarnos de que todo sale bien«.

Donald Trump, «fatigado» tras dar positivo

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A pesar de que ha recalcado que se encuentra bien, lo cierto es que Sean Conley, el comandante de la Marina y el médico privado de Donald Trump, ha explicado que el presidente se mantiene «fatigado», aunque con un buen estado de ánimo. Asimismo, también ha indicado que el líder del mundo libre está recibiendo un tratamiento experimental contra el virus. En concreto, ha empezado con una terapia con el antiviral Remdesivir, un «cóctel de anticuerpos«, así como zinc, vitamina D y famotidina para la prevención de úlceras estomacales.

«El presidente está muy bien. No requiere oxígeno adicional, pero en consulta con especialistas hemos optado por iniciar la terapia con Remdesivir. Ha completado su primera dosis y descansa cómodamente», ha explicado el médico del presidente. Por su parte, Melania Trump ha usado sus redes sociales para dar la última hora sobre su estado de salud y ha asegurado que tiene síntomas leves, aunque se encuentra bien. «Gracias por el amor que nos están transmitiendo. Espero recuperarme rápidamente», escribía.

Este positivo llega tan solo meses después de las numerosas declaraciones del presidente de Estados Unidos en la que tacha a la enfermedad de ser «un virus chino». Desde que la OMS pusiera la etiqueta de pandemia a la situación de emergencia sanitaria por la que estamos pasando, son muchas las ocasiones en las que el empresario ha restado importancia al hecho de usar la mascarilla. No ha sido hasta los últimos meses cuando hemos podido a Trump portando una de ellas.

Sin embargo, las afirmaciones que más revuelo causaron fue cuando recomendó inyectarse lejía para prevenir el virus. En concreto, sugirió que había que inyectar desinfectante en los pacientes para limpiar los pulmones. «El desinfectante mata al virus en un minuto. Igual hay una manera de hacer algo parecido inyectándolo en el interior. Como si fuera una limpieza. Como pueden ver, el virus penetra en los pulmones y tiene un enorme efecto. Sería interesante probarlo. A mí me parece interesante», decía con una sonrisa de oreja a oreja.  A las horas, esto provocó una reacción en cadena y más de cien estadounidense fueran ingresados tras ingerir detergente o lejía siguiendo las indicaciones de Donald Trump.

De la misma forma, esta noticia llega en plena campaña electoral en la que no han parado de hacer multitudinarios mítines en los que no se han puesto mascarillas. Tras esto, la Casa Blanca ha tenido que confirmar el positivo del presidente de Estados Unidos y la primera dama después de que se conociera el contagio de una de sus asesoras, Hope Hicks, quien viajó varias veces esta semana a bordo del Air Force One junto a Trump.