La presentadora de televisión y humorista está pasando el peor año de su vida después de que perdiera a su madre, Dolores, en febrero, a su marido, Antonio Juan Vidal, en julio y a su suegra en agosto.


Paz Padilla recordará el 2020 como el peor año de su vida. Y no nos referimos solo a la crisis sanitaria por la que ha pasado el país por culpa del coronavirus -que la hemos vivido todos los españoles con preocupación e incertidumbre-, sino porque ha perdido en tan solo seis meses a tres personas muy cercanas de su familia.

El pasado mes de febrero tenía que despedir a su madre, Dolores, con la que mantenía una relación estupenda. De hecho, durante algunas de sus tardes en ‘Sálvame’, el equipo le dio una sorpresa al animar a la madre de Paz a llamarla en directo para dedicarle unas bonitas palabras. Durante la última que hizo en el programa antes de morir, la presentadora no pudo evitar emocionarse.

El pasado 18 de julio perdió al amor de su vida, Antonio Juan Vidal, con el que se había dado el ‘sí, quiero’ en una boda sorpresa en Zahara de los Atunes en 2016. Una historia de amor que a todos nos sorprendió, ya que se conocieron durante la adolescencia, pero poco después decidieron llevar caminos separados. El destino les volvió a unir unos años después, momento en el que ya decidieron no volver a separarse. Sin embargo, hace apenas unos días, tenía que despedirlo en esta localidad gaditana, que fue testigo de este amor tan puro.

Y cuando se encuentra todavía en plena recuperación de este duro golpe, Paz Padilla recibe otra mala noticia: la muerte de su suegra, Ana Isabel Agarrado, víctima de un cáncer. Según informa ‘El portal de Cádiz’, Ana Isabel Agarrado, la madre de Antonio Juan Vidal, moría este pasado 10 de agosto, tan solo 23 días después de que su hijo falleciera después de una dura enfermedad.

Unos meses muy duros de los que tiene que recomponerse

Tres pérdidas en apenas medio año del que Paz Padilla tiene que recuperarse. Ella mismo dijo el pasado 26 de julio a través de una publicación en Instagram que ahora llegaba el momento de tomarse un tiempo para recomponerse, por lo que iba a estar desaparecida de las redes sociales.

Y así lo está haciendo. Desde su refugio favorito en Cádiz, Paz Padilla, acompañada de su hija, Anna Ferrer Padilla, y el novio de esta, Iván, está viviendo el peor momento de su vida: «He vivido una historia de amor corta pero muy intensa, se que su amor vivirá en mi para siempre. Ahora estoy de retiro, atravesando el desierto más duro de mi vida, donde solo veo piedras en el camino. Él me ayudará a encontrar mi destino. Soy un animal herido, pero avanzando», escribía.

Tres ausencias que llegan en plena pandemia

Aunque las muertes de sus familiares no han tenido que ver con el coronavirus, lo cierto es que han llegado en plena pandemia. Una pandemia de la que habló hace dos años en el programa de Bertín Osborne cuando aún no sabíamos que llegaría al mundo un virus que paralizaría nuestra actividad.

Paz Padilla aseguró que lo que más miedo le daba en la vida era una pandemia, algo que ha terminado llegando a nuestro país. En plena pandemia ha perdido a su madre, una muerte de la que se terminó recomponiendo, afrontándolo y volviendo al trabajo para retomar su rutina cuanto antes. Sin embargo, unos meses después, volvía a tener que pasar por un duro golpe cuando fallecía su marido.

Una pérdida que la ha hundido y de la que costará recomponerse. Está de retiro en Zahara de los Atunes, un lugar especial para la pareja y que le recuerda tanto a Antonio Juan. En la localidad gaditana se enteraba de que no estará presente en la próximo edición de ‘Got Talent’, donde estaba como jurado.

Unos golpes tan duros que llevan a Paz Padilla a tomar la decisión de darse un tiempo, alejada de la televisión y de las redes sociales.