José Ortega Cano ha protagonizado una simpática escena a la hora de abrir las puertas de su casa con las llaves colgadas del cuello. Vea el vídeo para comprobar cómo se las apaña


José Ortega Cano ha protagonizado una divertida escena que no ha dejado a nadie indiferente. El diestro ha encontrado la mejor forma de llevar las llaves sin que se conviertan en una molestia cotidiana. Con el simple gesto de llevar las llaves de casa colgadas al cuello se ha librado de tener que rebuscar en sus bolsillos y bolsos dónde están escondidas, así como evita tener que entrar demasiado en contacto con ellas, ahora que se aconseja minimizar el contacto con las cosas para evitar resultar contagiado por coronavirus. Pero lo curioso no es cómo lleva las llaves, dado que no es el único que ha descubierto esta cómoda opción, sino que lo que ha llamado poderosamente la atención es cómo las utiliza.

 

José Ortega Cano hablaba con los reporteros de ‘Europa Press’ sobre los avatares de su vida y la de sus seres queridos. Tiene mucho que celebrar, aunque también cuestiones que no le han generado demasiada alegría en los últimos días. El torero ha festejado que su hija, Gloria Camila Ortega, se está preparando para ser actriz y ya ha encontrado una serie en TVE en la que demostrar sus dotes de interpretación. Sin embargo, mientras esta buena nueva copa titulares, su pareja, Ana María Aldón, ofrece la otra cara de la moneda. La diseñadora se ha enfrentado judicialmente al diseñador de su vestido de novia y ha perdido el juicio, aunque aún tiene una oportunidad de hacer oír su voz, dado que ha recurrido la sentencia y una instancia superior deberá pronunciarse de nuevo tras estudiar el caso con detenimiento.

Mientras atendía a estas cuestiones, José Ortega Cano paseaba por la calle hasta que llegaba a la puerta de su casa. Sin dejar de hablar, busca la llave correcta y deja a todos boquiabiertos cuando trata de meter la llave en la cerradura. El torero no llega a quitarse las llaves del cuello, por lo que para llegar a entrar en su residencia se ve obligado a tener que agacharse e incluso apoyar la cabeza en la puerta para conseguir hacer girar la llave. Una curiosa escena que ha despertado la simpatía de todos y de la que el propio Ortega Cano se ríe aún.