La madrileña ha hablado públicamente sobre sus dudas a la hora de presentar de nuevo las campanadas. Tras su «inseguridad» y «miedos» se esconde un año complicado, lleno de contratiempos, que la obligan a hacer balance de lo vivido.


Cristina Pedroche Hace unos días, Cristina Pedroche compartía con sus seguidores una importante reflexión. Se está planteando muy en serio si dar o no las Campanadas que den la bienvenida al próximo 2021. Es algo que lleva haciendo años, desde 2014. Sin embargo, siente muchas dudas sobre si hacerlo este Fin de Año… La actual situación que atraviesa en planeta por culpa de la pandemia del coronavirus ha hecho que piense muy a fondo sobre lo que debe hacer.

«Me siento rarísima»

«Ahora os quiero contar un poco cómo me siento. No sé si es porque se acerca mi cumpleaños y me pongo más nerviosa de lo normal, o porque estamos viviendo un año complicado, atípico, raro, un año malo», decía en sus redes sociales. «Se acercan las Campanadas. Me entran los nervios, los nervios de siempre, pero este año más, porque son nervios de inseguridad, miedos, es que no lo sé… Me siento rarísima», admitía.

Instagram

Sus palabras denotan unos temores normales en quien se dedica a la televisión. No siempre resulta fácil enfrentarse a la presión y a retos que, aunque parezcan superados, suponen poner a prueba nuestras capacidades o superar temores ocultos, como el miedo al fracaso, a cometer errores o a enfrentarse al público. Lo cierto es que las confesadas dudas de Cristina Pedroche ponen de relieve que este no ha sido su mejor año. 

Su relación con David Muñoz va viento en popa. Hace poco se han mudado a un chalet en La Finca, una de las urbanizaciones más exclusivas de Madrid, en Pozuelo de Alarcón. En el amor las cosas marchan bien para la vallecana y su marido. Sin embargo, el 2020 ha sido un año sumamente difícil.

El problema de cadera de David Muñoz

A principios de año, en febrero, el cocinero revelaba que padece una delicada situación física: una dismetría de cadera que le provoca dolores y molestias desde hace tiempo. «Tengo una dismetría de 2 cm, una auténtica brutalidad según me explican… y una de las consecuencias es esa cadera y pelvis desviada y caída y todo lo que ello ha provocado en mi cuerpo en estos años», explicaba desde su perfil de Instagram.

A sus problemas de salud pronto se sumaron los contratiempos en sus empresas. Tras el estallido de la pandemia, los negocios del chef, los restaurantes StreetXO y DiverXo, tuvieron que echar el cierre ante el imparable aumento de casos de Covid en nuestro país. «Ante la excepcionalidad de la situación generada por la pandemia de coronavirus, lo más sensato y responsable es que todos nos quedemos en casa para evitar la propagación de la enfermedad, por lo que cerramos temporalmente nuestros restaurantes DiverXO y StreetXO Madrid. Volveremos a abrir cuando sea seguro para todos», escribían el pasado mes de marzo en sus respectivas redes sociales».