Gwyneth Paltrow ha reconocido cómo tuvo que someterse a una cesárea de emergencia en su primer parto. «Fue una catástrofe», dice. Casi muere ella y su hija


La maternidad es un proceso hermoso para muchas mujeres, pero el momento del parto es igualmente entendido como un momento decisivo en el que los miedos se amontonan causando cierta inquietud y gran preocupación. Todo por conocer los riesgos que puede conllevar el momento del alumbramiento, los cuales conocemos también gracias al testimonio de madres que han sufrido complicaciones durante el instante del parto. Esto es lo que ha sucedido con Gwyneth Paltrow que, 17 años más tarde, ha decidido confesar lo que había guardado como un doloroso secreto y es que a punto estuvo de morir mientras daba a luz a su hija Apple.

La hija de Gwyneth Paltrow y Chris Martin llegó al mundo el pasado 4 de noviembre de 2004. Ese día está marcado en rojo en el calendario familiar no solo por ser el día del cumpleaños de Apple, que a punto está de cumplir la mayoría de edad, sino también por ser el día en el que la propia actriz volvió a nacer y es que asegura que estuvo muy cerca de morir en la sala de paritorio. Por eso esta fecha siempre será inolvidable por partida doble.

Gwyneth Paltrow y su hija Apple
Foto: Instagram

Gwyneth Paltrow ha confesado que tuvo que dar a luz a sus dos hijos mediante cesárea. Tanto con Apple como con su segundo hijo, Moses, de 15 años. Pero el peor parto para ella fue el primero, dado que las complicaciones que se presentaron durante el alumbramiento le obligaron a ser sometida a una cesárea de emergencia: “Tuve dos cesáreas. Mi hija fue una emergencia, fue una locura, casi nos morimos. Fue como una catástrofe”, confiesa durante una entrevista colgada en el podcast de Dax Shepard y Mónica Padman.

Pero además de hablar sobre cómo casi muere durante su primer parto, Gwyneth Paltrow ha querido denunciar los cánones de belleza impuestos por una sociedad con claros tintes machistas. Especialmente con las mujeres una vez que se han convertido en madres, al criticar “cómo se supone que deberían lucir las mujeres después del parto. Gracias a Dios no había Instagram cuando di a luz”, se alegra la actriz, pues cree que hubiese sido víctima de una oleada de críticas por no encajar en los cánones de belleza impuestos y que obliga a las mujeres a estar siempre perfectas, incluso tras el trauma que supone un parto para muchas de ellas.

“Ahora cuando veo a alguien que dice ‘oh, acabo de dar a luz hace dos semanas y ya tengo los abdominales marcados’, yo digo ‘wow, eso no es lo que yo veía’”, se ríe Gwyneth Paltrow, que quiere dejar claro que si una mujer consigue lucir abdominales semanas después de dar a luz es simplemente un milagro y no puede entenderse como un ejemplo a seguir por el resto, pues no es lo normal: “Me parece genial para la mujer que luce abdominales, pero esa es totalmente la excepción y ahora nos estamos bombardeando con todas estas otras imágenes de cómo se supone que debemos lucir todo el tiempo: con bebés, sin bebés, lo que sea”, denuncia públicamente consiguiendo el aplauso de sus fans.