Hace siete días Pepa Flores (70) se convirtió en el rostro más buscado. Todo el mundo esperaba que recogiera su Goya de Honor, aunque ya se había revelado su intención. La actriz había decidido retirarse tres décadas atrás y ya no quería brillar. Al menos, públicamente. La malagueña había apostado por una vida discreta, alejada de los focos y cuyo pasado como ‘Marisol’ enterró. Por esta razón, sus hijas fueran las encargadas de recoger el galardón así como de revelar lo agradecida que se sentía su progenitora ante tal reconocimiento. Días después de la gala y ya tras la resaca del momento, la revista SEMANA ha entrevistado a alguien que la conoce muy bien. Este no es otro que Antonio Montiel, el ya conocido como ‘retratista de los famosos’.

Lágrimas y emoción, las tres hijas de Pepa Flores recogen su Goya de Honor

Pepa Flores

Habla de ella con un inmenso cariño y es que están unidos por algo muy especial. Ella fue su primer retrato, «su inspiración» y gracias a su empeño lograron forjar una amistad desde hace más de 35 años. «Hemos tenido toda la vida una relación extraordinaria, aunque desde hace un tiempo ella está más recluida. Lleva una vida muy de casa y, sobre todo, está en su casa de campo en la Axarquía, en Moclinejo. Sale muy poquito, aunque le gusta salir a pasear. Se pone su gorro, sus gafas y así pasa desapercibida», comienza diciendo en conversación con este medio. Sin embargo, reconoce sus defectos sin reparo alguno. «Es verdad que tiene un punto contradictorio. Tiene mucho carácter, pero es encantadora. Como se levante con el cable cruzado…Nunca se sabe cómo le vas a pillar», relata el malagueño.

Pepa Flores confiesa en ‘Lazos de sangre’ que Marisol «sigue viviendo en ella»

«Pepa Flores se ha convertido en alguien muy desconfiado»

Marisol Pepa Flores

¿Y sus pilares más férreos?, ¿quiénes son? «Se apoya mucho en Massimo, su pareja. Con él lleva desde el año 86. Se llevan unos cuantos años y cuando empezaron él era muy fiestero, pero cambió por ella. Ahora están muy estables. Con sus hijas tiene una relación súper estrecha. Como abuela…imagínate. Está muy unida a sus nietos y se entrega mucho a ellos», explica. Palabras que demuestran que Pepa Flores es alguien corriente y que trata de volcarse únicamente en su entorno más directo. «Se ha convertido en alguien muy desconfiado«, comenta el pintor de personajes de la talla del rey Felipe o la reina de Inglaterra.