La colaboradora anuncia en exclusiva en SEMANA que la que fuera residencia de su exrepresentante ya no le pertenece.


Belén Esteban está de enhorabuena. Dos son los motivos de su felicidad esta semana. Hace apenas unas horas presentaba su nuevo proyecto como empresaria. Un proyecto del que habla en exclusiva en el último número de SEMANA y en el que se ha embarcado junto a su marido, Miguel Marcos. Se trata de una nueva empresa de alimentación, “Sabores de La Esteban”, con el que pretende buscar una nueva fuente de ingresos. En sus planes no está dejar la tele, pero cree que no está de más pensar «en el futuro».

«La casa de Villanueva del Pardillo ya no es mía»

El segundo gran motivo de alegría para la colaboradora tiene que ver, en cambio, con su pasado. Y es que por fin se ha liberado de manera definitiva de la casa que una vez perteneció a Toño Sanchís. En nuestra publicación, que ya puedes encontrar en tu quiosco, la de Paracuellos del Jarama anuncia la buena nueva: «Aprovecho para decir que la casa que gané, la de Villanueva del Pardillo, ya no es mía».

No hace mucho se rumoreaba con la posibilidad de que Belén Esteban hubiera tenido problemas con la venta, que quizás se había paralizado todo y tendría que volver a hacerse cargo de ella. Pero nada más lejos de la realidad. La operación se ha retrasado un poco, solo eso… «Yo se lo vendí a una señora. Se tuvo que esperar unos meses y estaba todavía a mi nombre, pero ya he recibido el último de los tres pagos que acordamos«, nos ha detallado la madrileña. «Las escrituras están a su nombre y ya me he desvinculado completamente. Todo lleva un proceso. Pero no sé a quién se le ocurre pensar que yo pueda decir que he vendido una casa si no es verdad, por favor».

SEMANA ©

Con la venta de la vivienda del que fuera su representante, Belén Esteban ha puesto fin a una pesadilla que comenzó años atrás. Fue en noviembre de 2018 cuando el chalet de Sanchís, situado a las afueras de Madrid, salió a subasta a través del Portal de Subastas de la Agencia Estatal del Boletín del Estado. Una semana después se hizo público que fue la ex de Jesulín de Ubrique fue la persona que más pujó por la vivienda. En concreto, pagó 375.000 euros por ella.

Adquirir la casa de Sanchís supuso un verdadero ‘via crucis’ para la colaboradora. Nada más comprarla tuvo que hacer frente a las deudas de su exmanager, como las letras acumuladas de la comunidad de propietarios (el que fuera su mano derecha llevaba casi un año sin pagar).

Los destrozos que encontró Belén en la casa de Toño Sanchís

La peor parte del proceso tuvo lugar el 6 de marzo de 2020, cuando se produjo el desahucio. El día que Belén entró en la casa se encontró con todo destrozado, en un estado deplorable. Sucia, sin interruptores de la luz ni enchufes en las paredes, sin radiadores, con importantes estropicios en el jardín e incluso con restos de comida podrida en el frigorífico. Las imágenes del chalet, publicadas por SEMANA en exclusiva, eran lamentables: todo estaba hecho añicos. Pero este revés no la hizo flaquear.

Con la ayuda de un amigo, Belén Esteban se puso manos a la obra y reformó la casa por completo para ponerla a la venta y así poder recuperar parte del dinero que aún le debe Toño Sanchís tras ganar el juicio que tenía contra él por estafa. «Yo no le he quitado nada, a la que han quitado la casa es a mí. Tuve que vender mi piso, que lo compré con mi padre. Lo tuve que vender para pagar 700.000 euros a Hacienda de una deuda que me dejó (Sanchís)», explicaba en ‘Sálvame’ poco después de entrar en la casa. «No podía más. No quiero ir de víctima, pero quiero que la gente sepa que lo he pasado muy mal. Si él y su familia lo han pasado mal y su familia, la mía también. La avaricia os ha podido». Ahora, por fin, respira tranquila y cierra un capítulo que le costó un sinfín de preocupaciones y mucho dolor.