Belén Esteban tiene muy claro que ella nunca se hubiera comportado así.

Con el socarrón aire que le caracteriza, Jorge Javier Vázquez decía que más que hablar con Belén Esteban tenía la sensación que era una versión anciana de sí misma. Lo cierto es que la colaboradora de ‘Sálvame’ tenía una afonía tremenda, que le ha impedido ir al programa. Enferma de anginas, ha desvelado que ha estado al cuidado de Miguel, su novio, y que había tomado una sopa con jamón, pollo y un ingrediente que le encanta, el repollo.

Al margen de estas anécdotas costumbristas, la llamada de Belén Esteban obedecía a la polémica del fin de semana, después del altercado vivido por un reportero de ‘Socialité’ y su equipo, que estaban en la urbanización donde viven Jesulín de Ubrique y María José Campanario.

Belén Esteban no ha podido ser más contundente: «No le reconozco, es vergonzoso». Y ha subrayado que ella tiene que lidiar con situaciones parecidas a las de la pareja: la presencia de los medios de comunicación en las inmediaciones de su casa en Paracuellos del Jarama.

La ex de Jesulín ha dado ejemplos concretos de reporteros de ‘Viva la vida’ o ‘El programa de Ana Rosa’ que han tocado su telefonillo para hablar con ella, pero ha dejado muy claro que «nunca he agredido ni he roto la cámara a nadie».