Tras días de incertidumbre, Anna Ferrer Padilla ha compartido con todos sus seguidores el resultado de su operación de nariz. Y lo ha hecho emocionada.


Anna Ferrer Padilla ya sabe cómo ha quedado su nariz tras la rinoplastia a la que se sometió hace unos días. Este pasado miércoles viajaba a Sevilla para visitar al doctor que le ha operado para que le quitara la férula y ver así los primeros resultados. «Estoy muy nerviosa», decía segundos antes de que el médico le terminara de quitar esta férula, que ha ayudado a que la nariz vaya cogiendo su nueva forma.

«Seguro que te va a encantar. Al principio la nariz se ve un poco rara, pero tranquila. Al principio no está perfecta, está inflamada, pero se irá viendo la forma que va a tener. Está fenomenal. Estás súper guapísima, te veo súper bien. Vamos a poner un esparadrapo, caerá la punta y en una semana pega un cambio grande», le comenta el doctor a Anna Ferrer.

La hija de Paz Padilla al principio tiene miedo de mirarse cuando el doctor le da un espejo para que se mire. «Me daba miedo mirarme», dice antes de verse. «Está súper natural», declara. Y termina diciendo junto al vídeo que está muy contenta con el resultado de su nuevo nariz.

Esta es la reacción de Anna Ferrer al ver su nueva nariz

Vídeo: Instagram.

Aunque el resultado todavía no es el definitivo, Anna Ferrer ha notado ya un gran cambio. La nariz ya se le ve diferente, aún tiene que esperar unos días para ver cómo va a quedar de verdad. Lo que es cierto es que la joven no puede estar más feliz y con este cambio ha conseguido superar el único complejo estético que tenía.

“Es verdad que no tenía una nariz que llamara la atención pero a mí, estéticamente, no me gustaba. No quiero que se me malinterprete, para mí no era ningún complejo», explicaba la propia Anna Ferrer al desvelar todos los detalles de su operación. Le costó mucho decidirse, ya que para ella no suponía un problema ni tampoco le generaba grandes inseguridades. Solo tenía miedo y no había conocido a ningún doctor que le diera la suficiente confianza como para ponerse en sus manos, algo que cambió hace algunos meses. «Tenía muchas ganas de hacerlo pero me daba mucho miedo la operación”, continuaba diciendo.

Confesó que le daba mucho miedo pasar por el quirófano

Anna Ferrer nariz
© Redes sociales.

Además, señalaba que ella siempre se ha esforzado por trabajar en su autoestima, por lo que su nueva nariz no cambiará ni un ápice su vida a partir de ahora. De momento, solo se ve rara al sonreír, pero afirma estar encantada con su nuevo perfil desde que se sometiera a una rinoplastia ultrasónica, una intervención que disminuye la recuperación posoperatoria.

Si no me hubiera operado, sería igual de feliz. De hecho, no creo que ahora vaya a ser más feliz que antes. No creo que vaya con eso. Está claro que cualquier operación o cualquier tratamiento estético te va a venir bien para tu autoestima, para verte bien, pero si tú no realizas un trabajo previo de quererte a ti misma, de gustarte, de tratarte bien, de hablarte bien… por mucho que luego te operes, si tú no has hecho ese trabajo previo, entonces no te va a encantar», decía. Ahora ya hemos podido ver que ha quedado encantada y en unos días estará todavía más feliz al ver el resultado final de su nariz.