«Yo no me voy a jubilar nunca, si paro me aburro». Con esa energía presentó Andrés Pajares sus memorias «antes de que se me olviden», tal y como él mismo reconoce. Un libro autobiográfico repleto de anécdotas de uno de los hombres que han marcado la historia del humor en nuestro país y que a sus 79 años ha decidido recopilarlas todas. Sin embargo, no todo fue vino y rosas durante la puesta de largo de su obra.

El cómico se arropó de rostros de envergadura como Norma Duval, Javier Gutiérrez, Antonio Resines o Florentino Fernández, por citar solo algunos. Pero no estuvo arropado en este día grande para él por su hija, Mari Cielo Pajares, una de las personas que más ilusión le hacía tener al lado en este bonito momento y que protagonizó la ausencia más sonada.

Mari Cielo Pajares magullada y dolorida en el hospital tras un aparatoso atropello

Hace tiempo que hija del veterano actor decidió dar un paso al lado y apartarse de la exposición pública. Después de ser rostro habitual de televisiones y de protagonizar desnudos en revistas, viajó a Estados Unidos para reinventarse profesionalmente. Allí se convirtió en un rostro importante del cine independiente, llegando a protagonizar una serie erótica en Playboy TV. En su cuenta de Instagram hace las delicias de más de 10.500 seguidores que disfrutan de su manera de entender el cine y el arte.

A sus 42 años y tras su particular sueño americano, donde se ha convertido en una actriz y directora, decidió mudarse a Barcelona. Allí explota su faceta como escritora de polémicos proyectos. El último, ‘Cor, memento mori’ (momento de muerte en el corazón) donde a través del dolor físico intenta reflejar el dolor sufrido por cada una de las trece rupturas sentimentales que ha atravesado durante su vida y cómo se ha rehecho. En la portada del libro se la ve desnuda y amordazada, una ilustración que generó mucha controversia.

Mari Cielo Pajares ha decidido vivir una vida completamente alejada de la repercusión, aunque eso signifique separarse de su padre en los momentos importantes de un Andrés Pajares que todavía tiene mucho que decir. ¿Cómo está la relación padre-hija en estos momentos? Esa es la gran duda.