Magdalena, tía de Isabel Pantoja, ha acusado a la cantante y a su familia de impedirle ver a su hermana, Doña Ana. También ha recordado «las borracheras» de la colaboradora.


La semana se presenta especialmente tensa para Anabel Pantoja. En los últimos días la colaboradora ha tenido que hacer frente a varias polémicas: su distanciamiento con Belén Esteban, las críticas de sus compañeros, que la acusan de ser «una floja» y una vaga… y ahora las reclamaciones de Magdalena, tía materna de Isabel Pantoja. Denuncia que hace más de diez años que no ve a Doña Ana. Y ha reclamado que desde que se fue a vivir Cantora es imposible acceder a ella. La madre de la tonadillera está muy enferma y su hermana acusa a la familia de no permitirle verla.

La hermana de Doña Ana acusa a Anabel Pantoja de ser una mala hija

Magdalena no solo ha arremetido contra la cantante. También ha dejado caer que Anabel Pantoja no cuida adecuadamente a su padre, Bernardo, quien tiene importantes problemas de movilidad. «Más vale que le pagues a tu padre que está en una silla de ruedas y vive en un segundo sin ascensor», le ha dicho. Incluso le ha echado en cara «las borracheras que te coges» y la ha acusado de ser una mala hija que no atiende a su progenitor cuando más la necesita.

Las palabras de su tía abuela han hecho perder la paciencia de la colaboradora, quien abandonaba la silla de la sala VIP en la que se encontraba para entrar como una furia en el plató y lanzaba un mensaje alto y claro. “De doña tiene usted lo que yo de modelo, que me olvide, no soy nada para usted”, le gritaba. La tía de Isabel Pantoja le respondía con dureza: «Sinvergüenza… Si mi hermana te viera lo que estás haciendo en la tele se moría”.

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«Manipuladora, oportunista. ¡De mi padre vas a a hablar! ¡Lávate la boca!», exclamaba una Anabel completamente fuera de sí. La escena, acalorada y con tintes arrabaleros, mostraba a la sevillana fuera de sus casillas. Su tía abuela se quejaba: «Me han tratado con mucho desprecio. Pero es cosa de familia: el desprecio a los demás es cosa de ellos». La colaboradora recordaba que «hace muchísimos años que mi abuela no tiene relación con esta señora. La otra parte hace muchísimos años que no tienen relación. Mi abuela lleva 15 años en Cantora. ¡Haber venido a verla antes! ¡Venga ya con las mentiras!».

Anabel estalla: «Deja a mi abuela y a mi padre tranquilos»

Magdalena ha destacado que su visita al plató no se debía a motivos económicos: «Yo me levanto a las 6:30 de la mañana para venir a un mercadillo… Antes me daban un dineral por esto. Me daba para dos tres meses para comer. Tengo que seguir trabajando». Anabel no quería continuar la conversación. «Que hable lo que le dé la gana, pero que me deje en paz. Deja a mi abuela y a mi padre tranquilos. Manipuladora, oportunista, que te viene muy bien cobrar”, decía. «Hace 17 años mi abuela decidió no tener relaciones con ella. Dejaron de tener contacto».

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Magdalena insistía en que nadie del clan Pantoja la deja ir a visitar a Doña Ana: «Mi hermana está cada vez más mala y no se la puede ir a ver. Que yo no le he pedido nada a nadie».

Minutos después, la colaboradora se encerraba en uno de los cuartos de baño de Telecinco para intentar calmarse. Al salir admitía que tiene muchos defectos, pero cree haber obrado bien con su padre. Además, le reprochaba a su tía abuela su actitud: “Ojalá mi abuela me pudiera ver en la televisión”.

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Rota en llanto, Anabel pedía disculpas por haber perdido el control. «No me siento bien de ponerme así, pero ya no puedo más. No aguanto tanto cinismo. Si quiere ver a su hermana podría haberla buscado hace 5 o hace 10 años«. Y se dirigía a Magdalena para pedirle: «Deja a mi abuelo que en paz descanse que fue tan bueno. Deja ya a las personas que están muertas, Y deja de ponerte medallitas. Lo que hiciste lo hiciste porque te salió del alma. Deja de cuestionarme como hija, porque tengo muchos defectos, pero he estado a la altura y no es usted quien tenga que venir a decírmelo. Ya no puedo más. Pienso en mi abuela, en mi tía, en mi padre y todo esto me supera».