Ana Obregón ha confesado en sus redes sociales que se ha ido de retiro espiritual con el fin de tratar de superar la muerte de su hijo, Álex Lequio.


Ana Obregón desde aquel fatídico 13 de mayo en el que tuvo que despedirse de su hijo, Álex Lequio, para siempre no ha vuelto a ser la misma. La actriz se siente desolada tras la prematura muerte del empresario a los 27 años y desde hace meses utiliza sus redes sociales para ahondar sobre cómo se siente. Ha sido precisamente en su último post donde la intérprete ha revelado la decisión que ha tomado para superar el fallecimiento de su primogénito: se ha ido de retiro. Desde hace varias semanas y antes de que se decretara el estado de alarma en Madrid, Ana Obregón hizo las maletas y se dirigió a un lugar en el que pudiera conectar con la naturaleza y aprender a ser todavía más fuerte.

 

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Estos cinco meses sin ti no sabía quién era, lo que era o ni siquiera si era. Simplemente… estaba allí , como una percepción singular en medio de una nada sombría , carente de principio y final . Aqui llevo más de un mes(me vine antes del estado de alarma) Meditando en calma para encontrar la paz en este viaje hacia mi interior. Conectando con mi conciencia espiritual o el alma, porque las almas son eternas y de esta forma me acerco más a ti. Siguiendo tu ejemplo, iluminada por tu luz. Decia Einstein que “el auténtico valor del ser humano viene determinado principalmente en la medida que ha conseguido liberarse del Yo “. De ese Ego que contamina todo. Hasta a los políticos , que jugando a ser médicos y midiendo constantemente su Ego y su poder , conseguirán tener en su currículum un montón de vidas de españoles. Desde mi corazón mi más sentido pésame a las familias de los 50.000 ( 33.000?) fallecidos en España por esta pandemia(sindemia). Tenéis que perdonarme, siento muchísimo compartir con vosotros mi dolor porque siempre a lo largo de 40 años en mis trabajos mi intencion era contagiaros felicidad, haceros reír, soñar, que olvidarais los problemas. Necesito que me entendáis he perdido todo, mi único hijo. Y no tengo ganas de reír, ni de bailar, ni de ponerme modelitos y por ahora no puedo trabajar . Se que vuestra mano anónima me acompaña y me sujeta fuerte para que no caiga más hondo. Os estoy infinitamente agradecida . También sé que mis hermanas no me han soltado la mano ni un segundo . Pero sobre todo sé que tú , Áless , me mandas ese inmenso amor desde la eternidad y que si algún día vuelvo a vivir será por ti . #alessforever #5meses 💔

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«Estos cinco meses sin ti no sabía quién era, lo que era o ni siquiera si era. Simplemente… estaba allí , como una percepción singular en medio de una nada sombría , carente de principio y final. Aquí llevo más de un mes(me vine antes del estado de alarma). Meditando en calma para encontrar la paz en este viaje hacia mi interior. Conectando con mi conciencia espiritual o el alma, porque las almas son eternas y de esta forma me acerco más a ti. Siguiendo tu ejemplo, iluminada por tu luz», dice Ana en su último post. Unas fotografías que ha acompañado de una imagen en la que aparece ella de espaldas mientras mira a un increíble y frondoso paisaje en el que está relajada y alejada del mundanal ruido. Se desconoce su compañía, sin embargo, lo que está claro es que Ana Obregón tiene intención de sobreponerse y mirar hacia adelante.

Tras esta confesión, Ana ha querido dirigirse a todas las familias que se han visto salpicadas y golpeadas por el COVID de algún modo. «Decía Einstein que “el auténtico valor del ser humano viene determinado principalmente en la medida que ha conseguido liberarse del Yo». De ese Ego que contamina todo. Hasta a los políticos, que jugando a ser médicos y midiendo constantemente su Ego y su poder, conseguirán tener en su currículum un montón de vidas de españoles. Desde mi corazón mi más sentido pésame a las familias de los 50.000 ( 33.000?) fallecidos en España por esta pandemia(sindemia)», continúa. Sus palabras de compresión tienen como intención alentar a quien está el otro lado de sus redes sociales, usuarios a los que pide disculpas por no sonreír desde hace cinco meses. «Tenéis que perdonarme, siento muchísimo compartir con vosotros mi dolor porque siempre a lo largo de 40 años en mis trabajos mi intención era contagiaros felicidad, haceros reír, soñar, que olvidarais los problemas. Necesito que me entendáis he perdido todo, mi único hijo. Y no tengo ganas de reír, ni de bailar, ni de ponerme modelitos y por ahora no puedo trabajar«, dice Ana.

GTRES

Destinatarios en su mayoría anónimos que no han dejado de mandar mensajes de ánimo y de cariño desde que Ana Obregón se enfrentara al varapalo más duro de su vida. «Sé que vuestra mano anónima me acompaña y me sujeta fuerte para que no caiga más hondo. Os estoy infinitamente agradecida . También sé que mis hermanas no me han soltado la mano ni un segundo, pero sobre todo sé que tú , Áless , me mandas ese inmenso amor desde la eternidad y que si algún día vuelvo a vivir será por ti», finaliza Ana Obregón.