Ana Obregón, emocionada, dedica su último premio a su hijo, Álex Lequio

Ana Obregón y Álex Lequio han vivido una historia de superación que está llegando a su fin y que les ha unido más que nunca.

El miércoles 10 de abril de 2019 será un día que Ana Obregón no podrá olvidar mucho tiempo. Aunque no pudo estar con su hijo, Álex Lequio, no le sacó de su mente durante toda la jornada. Justo se cumplía un año del comienzo de su “pesadilla” o “aventura americana”, como la llama ella, cuando tuvieron que hacer las maletas y viajar a Nueva York para que el joven empresario recibiera tratamiento contra el cáncer.

Y con esta fecha en la cabeza la polifacética actriz se convirtió en una de las protagonistas de la última edición de los ‘Premios Naranja y Limón’, los galardones que entregan cada año la peña periodística ‘Primera Plana’ y que en esta ocasión la han querido homenajear, entre otros rostros conocidos, a ella.

Enfundada en un elegante vestido de color crema, Ana aprovechó la ocasión para mandar un emotivo mensaje a su hijo durante el cual no pudo contener las lágrimas.

“Este ha sido un año en el que he intentado, a pesar del momento que estoy viviendo por mi hijo, he intentado tener el mayor respeto y el mayor cariño. Entonces me dan por eso el ‘Premio Naranja’ y yo le daré también un ‘Premio Naranja’ a la prensa, por el cariño y por el respeto”, comenzó diciendo, resumiendo como ha sido para ella el último año.

“Hace un año que comenzamos el calvario, gracias a Dios y gracias a oncólogos maravillosos, a los tratamientos y gracias a investigadores, que son los que curan el cáncer porque investigan y dan solución. Gracias a ellos, todo va fenomenal”, desveló, tranquilizando a todos los que están preocupados por Álex.

En estos meses, su hijo le ha demostrado que es capaz de todo. “La que está orgullosa como madre soy yo, mi hijo me ha dado una lección de vida. Con 25 años ha afrontado esta enfermedad tan dura, de una forma de luchadores”. Aunque ahora está encantada por el trato que han recibido, lo cierto es que, al principio, le hubiera gustado vivir esta etapa con mayor discreción. “Cuando diagnosticaron a Álex el cáncer, nos hubiera gustado llevarlo en silencio y una revista nos pilló. Ahora le tengo que dar las gracias porque creo que el ejemplo que ha dado mi hijo, la lección de vida a muchas personas que están pasando lo mismo, ha sido tan bonito haberlo hecho público y recibir el cariño, el respeto y los ánimos que de verdad que nos han dado la vida”, ha dicho.