Alfonso Diez
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Viajes, amigos… así es la nueva vida de Alfonso Diez, el duque viudo de Alba

A sus 68 años, quien acompañara y alegrara los últimos años de Cayetana de Alba, Alfonso Diez, vive con holgura con una buena renta y lleva la vida discreta que mantenía antes de entrar a formar parte de una de las familias aristócratas más importantes de España

Este martes, Alfonso Diez recordaba en la iglesia del Cristo de los Gitanos de Sevilla a su esposa Cayetana Fitz James, duquesa de Alba, fallecida otro 20 de noviembre de hace cuatro años. Nunca falta el duque viudo de Alba a la misa en recuerdo de la duquesa, aunque desde la muerte de la aristócrata, Alfonso Diez se ha apartado de la Casa de Alba y sus miembros, es decir, los hijos de su difunta.

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7Una nueva vida alejado de los Alba

Él ha continuado con su vida alejándose de la que vivía con Cayetana. Y aunque mantiene contacto y amistades con los amigos de la duquesa de Alba (Carmen Tello, Curro Vázquez, Antonio Burgos…), cuando viaja a Sevilla se aloja en uno de los hoteles con más encanto de la ciudad: Las casas de la judería, propiedad de Ignacio Medina, duque de Segorbe, hijo de la fallecida duquesa de Medinaceli. Él es quien se encarga de que se sienta como en casa cada vez que Alfonso visita la capital andaluza.

6El duque de Segorbe, su mejor amigo

El duque viudo de Alba y el tío de Luis y Rafael Medina (los hijos de Naty Abascal) mantienen una sólida amistad que dura ya varios años. Así, el duque de Segorbe es quien se encarga de que se sienta como en casa cada vez que Alfonso visita la capital andaluza, como ocurrió esta semana con motivo de la misa de recuerdo por el alma de Cayetana de Alba.

5Unas discretas vacaciones con su amigo

Pero no solo en Sevilla Alfonso cuenta con Ignacio Medina como anfitrión. De hecho, acaba de pasar unas discretas vacaciones en Venecia, invitado en el hotel que el aristócrata posee en la ‘giudecca’ (judería) de la ciudad. Se trata de un conjunto arquitectónico sencillo y elegante formado por casitas venecianas en el barrio de la judería, que el aristócrata recuperó poco a poco en una admirable labor de restauración, como hizo también en su día con Las Casas de la Judería de Sevilla y Córdoba.

4Rejuvenecido en cuerpo y alma

Desde la muerte de Cayetana, Alfonso Diez lleva una vida intensa y placentera, pero sin ruido. Viajes, cenas en su casa con amigos de siempre y los que conoció mientras estuvo casado o invitaciones al palacio de Buckingham con la troupe de Porcelanosa que encabeza Isabel Preysler. A los 68 años, muy rejuvenecido físicamente por los cuidados estéticos que se hace a menudo, el duque viudo ha conseguido un buen estatus.

3La boyante herencia de la duquesa de Alba

En el reparto de la herencia de la duquesa le correspondieron un millón de euros en metálico; más una cantidad vitalicia de 2.000 euros al mes que recibe de la Fundación Casa de Alba. Y otros 2.000 euros mensuales que le corresponden de su pensión como funcionario del Estado.

2Alquila su pisito de soltero a un amigo

Hace dos años compró un piso de 200 metros en el barrio de Chamberí, barrio en el que ya vivía, y su antiguo apartamento de soltero está alquilado a uno de sus amigos, lo que le proporciona una renta extra de más de 1.000 euros mensuales.

1Vende la casa que le regaló la duquesa

Desde hace meses está en venta la casa de Sanlúcar que le regaló Cayetana en vida, remodelada y decorada con mucho gusto. Está valorada por encima de los 400.000 euros y es posible que ya tenga comprador. Alfonso Diez lleva con cierta discreción tanto su vida personal como sus asuntos económicos.