La reina Máxima de Holanda y su marido están consternados al ver una foto de su hija Alexia fumando con un grupo de amigos. Aún tiene 14 años y se especula con la posibilidad de que lo que está fumando no sea solo tabaco


Los Reyes de Holanda, el Rey Guillermo y la Reina Máxima de Holanda, no levantan cabeza con tanto escándalo protagonizado por su hija mediana, la princesa Alexia. La joven parece que poco a poco se sale del camino marcado por sus padres y comienza a ser noticia por sí misma, más allá de la atención mediática depositada habitualmente sobre la familia, por escándalos, salidas de tono y otras polémicas a las que sus padres deben hacer frente. Sin embargo, si bien muchos de los titulares controvertidos que ha protagonizado Alexia puedan ser meras chiquilladas, la última preocupa más si cabe a los soberanos y es que acaban de enterarse de que su hija está coqueteando con el tabaco, aunque ya hay quien afirma que también es posible que esté teniendo sus primeros contactos con la marihuana.

Si en todas las familias, también en las reales, existe una “oveja negra”, parece que en la primera familia holandesa esa es la princesa Alexia. Ya les ha dado algún que otro susto a sus padres, pero quizá pocas cosas les preocupe tanto como este nuevo escándalo, que llega tras publicarse unas imágenes de la menor, que aún no ha cumplido los 15 años, fumando junto a un nutrido grupo de amigos. Una imagen que ha sido publicada en Instagram y que está dando la vuelta al mundo, y en la que se ve a la hija de Máxima de Holanda con un cigarrillo. Un hábito que sus progenitores desconocían y que ha supuesto un nuevo disgusto para ellos, así como un nuevo escándalo para el pueblo holandés.

En Holanda, el tabaco no está tan aceptado socialmente como en España, pese a ser legal. No sucede lo mismo con el consumo de cannabis, que está más extendido entre los jóvenes incluso que el tabaco. De ahí que se haya planteado la posibilidad de que la princesa Alexia lo que en realidad aparece fumando en la imagen de la polémica sea marihuana liada. Sea lo que sea lo que estuviese fumando, no ha sido bien recibido el nuevo vicio inconfesable de la princesa, tanto por parte de la opinión pública holandesa, como por parte de su propia familia, que no están de acuerdo con que coquetee con este tipo de sustancias a tan temprana edad, siendo menor e incitando a los jóvenes de su quinta a seguir sus pasos sin problema alguno.

Los escándalos desaparecen para la princesa Alexia

Como ya sucediese en anteriores ocasiones, cuando la princesa Alexia se convierte en protagonista de la polémica por lo que aparece de ella en las redes sociales, la foto ha sido eliminada. No hay rastro de la instantánea en Internet y es que desde casa real han tratado de minimizar todo lo posible el impacto del escándalo, poniendo freno a su difusión y solicitando su retirada inmediata de la nube. Lo mismo sucedió hace tan solo unas semanas atrás con un vídeo que compartió una de las amigas de la princesa Alexia en su cuenta de Tik Tok, la nueva red social de moda entre los jóvenes. En este vídeo aparecía cantando una canción con otras dos amigas, un tema con alto contenido en comentarios racistas que levantó muchas ampollas y que al poco fue eliminado fulminantemente y la polémica silenciada. Las imágenes pueden ser vistas, pero no reproducidas o compartidas, al estar incurriéndose en un delito y un problema con el Servicio de Información del Gobierno holandés.

Aunque en sí hacerse eco de estas publicaciones en redes sociales no es un delito en sí, aunque se puedan emprender acciones legales, lo cierto es que sí supone un problema directo con la casa real, especialmente por parte de los medios de comunicación de Holanda. Enemistarse con la corona es quedarse al margen de la cobertura oficial de la familia real, la cual nutre a los medios con información relevante, aunque siempre blanca y libre de polémica. Ante esta situación, el silencio se impone y son más los medios internacionales los que hacen pompa con estas delicadas situaciones, que tienen al rey Guillermo y la reina Máxima de Holanda con los nervios crispados, sobre todo ahora que su hija se deja seducir por el tabaco, incluso por la marihuana de confirmarse la suposición que hacen muchos medios internacionales.