Beatrice Borromeo, Carlota Casiraghi, Pauline Ducruet, Alexandra de Hannover… Todas ellas se reunieron en el funeral de su prima mostrando su elegancia y saber estar.


La familia Grimaldi vivió un día muy triste en el funeral de Elizabeth-Ann de Massy, prima hermana del príncipe Alberto de Mónaco, y por ende de las princesas Carolina y Estefanía. Su despedida tuvo lugar este 17 de junio en la catedral de Mónaco y se celebró con todos los honores por ser miembro de la familia principesca. Recordemos que era hija de la princesa Antoinette, hermana mayor del príncipe Rainiero. Los Grimaldi se mostraron muy afectados por esta pérdida, empezando por el soberano y su esposa, Charlène, que presidieron la solemne ceremonia. En un segundo plano, pero no menos importante, tampoco faltaron los más jóvenes de la familia, que arroparon con su cariño a los dos hijos de la fallecida.

Entre ellos nos fijamos especialmente en las mujeres Grimaldi, quienes debido a las medidas de confinamiento a causa de la pandemia del coronavirus, han estado prácticamente desaparecidas en los últimos meses.  Así pues, nos reencontramos con Carlota Casiraghi, Beatrice Borromeo, Alexandra de Hannover, Tatiana Santo Domingo, Pauline Ducruet… Todas ellas las jóvenes bellezas del Principado, que, una vez más, nos brindaron una lección de estilo y saber estar en una circunstancia tan dolorosa como esta.

Vestidas de negro riguroso, como indica el luto, y casi todas con la cabeza cubierta, siguiendo el estricto protocolo que rige en Mónaco, un Estado manifiestamente católico. Hay que destacar que las damas optaron por vestidos o trajes de chaqueta y falda, mostrando una imagen clásica y respetuosa para la ocasión. Solo la princesa Estefanía y su nuera, Marie Chevallier, acudieron con pantalón a esta cita. No podemos obviar el hecho de que todos los presentes llevaban la prescriptiva mascarilla de protección, y además con una presentación muy cuidada, en color negro y muchas de ellas ostentando el escudo del Principado bordado a un lado.

Beatrice Borromeo, esposa de Pierre Casiraghi, visiblemente más delgada, sobresalió con su elegancia innata y un coqueto bolso de mano. Su cuñada, Carlota Casiraghi, mantuvo su fidelidad a Chanel, firma de la que es una de sus insignias, como lo es desde hace décadas su madre, Carolina de Mónaco. La hija pequeña de esta, Alexandra de Hannover, se puso un sencillo vestido suelto por encima de la rodilla. Su prima, Pauline Ducruet, quien además se está abriendo camino como diseñadora de moda, optó por un detalle que marca la diferencia: unas mules como calzado. Tatiana Santo Domingo, mujer de Andrea Casiraghi, pese a su fugaz paso, nos dejó otro ejemplo de su estilo desenfadado y bohemio luciendo un amplio vestido largo… En definitiva, una reaparición muy esperada en familia, aunque fuera con un trasfondo triste, pero que sirvió para reunir de nuevo a los Grimaldi. A continuación, todos los detalles…