«Tenía todavía la esperanza de poder recuperarme», manifestó la que fuera gran amiga del rey Juan Carlos ante el fiscal suizo cuando le preguntaron por la razón de que el monarca le transfiriera casi 65 millones de euros.


Corinna Larsen vuelve a estar en el foco de la noticia. Ahora cuando han visto la luz las declaraciones que realizó la que fuera amiga entrañable del rey Juan Carlos ante el fiscal suizo, Yves Bertossa, por la investigación de un supuesto delito de blanqueo agravado de capitales en el que la empresaria alemana está imputada.

Su testimonio, que ha sido publicado por el diario ‘El País’, se produjo en diciembre de 2018 en la sede de la Fiscalía de Ginebra. Forma parte de la investigación por el cobro de comisiones por las obras del AVE a La Meca. Corinna recibió 64,8 millones de euros por parte del rey Juan Carlos mediante una transferencia a una cuenta localizada en las islas Bahamas.

Durante su interrogatorio, el fiscal quiso saber la razón por la que recibió esta cuantiosa cantidad de dinero. Ha calificado este gesto por parte del monarca emérito como «un regalo». Y ha confirmado que recibió una llamada telefónica del administrador de la fundación Lucum: «Me explicó que el rey quería ofrecerme un regalo a mis hijos y a mí. Juan Carlos I quería asegurar un buen futuro a mis hijos y a mí”, han sido sus declaraciones.

Corinna ha señalado que don Juan Carlos le ofreció ese dinero «por gratitud y por amor». Añade que él era consciente de que había sido un gran apoyo para él y había estado presente en un momento difícil: cuando le comunicaron su enfermedad. «Pienso también que se sentía un poco culpable por lo que me había pasado en Mónaco. En 2012 fui secuestrada por los servicios secretos españoles en mi apartamento”. Añadía que también creía que existía una última razón: «Tenía todavía la esperanza de poder recuperarme». 

Respecto a si tenía conocimiento de dónde provenía el dinero, Corinna ha manifestado que le explicaron que procedía de una donación del rey Abdalá a don Juan Carlos. Añadía que no entraron en detalles, pero que según ella se trataba de una práctica habitual entre monarcas, sobre todo, en Oriente Medio. Reconocía que tras recibir el dinero, viajó hasta nuestro país para darle las gracias en personal al rey Juan Carlos: «Estaba extremadamente agradecida y le hice partícipe de mi gratitud». 

Felipe VI renuncia a su herencia

Cabe recordar que cuando se produjeron estos actos que ahora están siendo investigados en Suiza, el monarca gozaba de inviolabilidad. Por su parte, Felipe VI sorprendió el pasado 15 de marzo anunciando que renunciaba a su herencia y retiraba la asignación oficial que don Juan Carlos tenía fijada en los presupuestos del estado. 

En el comunicado emitido por el palacio de la Zarzuela, se señalaba que renunciaba a «cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona». Se trataba, según explicaba el monarca, de un ejercicio de responsabilidad que sirve para velar por la dignidad de la institución.

Un anuncio que llegaba poco después de que el diario ‘The Telegraph’ asegurara que Felipe VI era beneficiario de dos fundaciones llamadas «Zagatka» y «Lucum», ambas creadas por su padre. Vinculadas a la donación de 65 millones de euros procedente de Arabia Saudí.

Sobre la Fundación Lucum, Felipe VI admitió que tuvo conocimiento de la misma en marzo de 2019 y que un mes después, a través de un despacho de abogados, dirigió una carta a su progenitor para renunciar a la misma. «Si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundación Lucum, dejara sin efecto tal designación, manifestando igualmente que no aceptaría participación o beneficio alguno en esa entidad», dicta la nota difundida. Respecto a la fundación «Zagatka», Felipe VI afirmó que desconocía por completo su existencia y su supuesta designación como beneficiario de la misma.

rey Juan Carlos

Concluía expresando la petición del rey emérito de que «de las dos Fundaciones en ningún momento facilitó información a su hijo». Por último, recordó que tras su abdicación en junio de 2014 el monarca se retiró completamente de la vida pública y puso fin a su actividad institucional y oficial. La nota dejaba constancia de que Felipe VI había informado a su padre de la decisión de la retirada de su asignación.