Los Reyes Felipe y Letizia llevan a sus hijas a visitar un centro socioeducativo en la capital palmesana. La Infanta Sofía sigue con muleta, pero camina algo mejor.


Segunda aparición de los Reyes Felipe y Letizia y sus hijas en Mallorca apenas pasadas unas horas desde su debut este lunes por la tarde en la localidad de Petra. Con la ‘resaca’ aún de este comienzo de las vacaciones oficiales de verano, este mediodía la Familia Real ha vuelto a escena para acudir al Proyecto Socioeducativo Naüm Son Roca, en Palma. El espíritu de servicio y trabajo va a marcar este veraneo real y esta visita es el mejor ejemplo de ello, pues han pisado una de las barriadas más desfavorecidas de la capital mallorquina. En este sentido, la presencia de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía supone una inmersión en la realidad bastante llamativa y acorde con unos tiempos complicados, aunque solo tengan 14 y 13 años respectivamente.

Dicho proyecto es una entidad sin ánimo de lucro gestionado por las Hermanas de de la Caridad de San Vicente de Paúl que lleva 20 años dando respuesta a las necesidades y problemáticas de la población infanto-juvenil de la barriada de Son Roca, Son Ximelis, Son Anglada y Son Serra-La Vileta. Su objetivo es promover la inclusión social y el crecimiento integral de niños, adolescentes, jóvenes y sus familias. Naüm atiende a alrededor de 850 personas, que participan en las diferentes iniciativas comunitarias, de grupo e individualmente.

Los Reyes Felipe y Letizia y sus hijas iban acompañados de nuevo por altas autoridades, desde la presidenta balear hasta la ministra de Educación. Una vez en el centro se han reunido con sus responsables y con representantes de alumnos y familias. Posteriormente han recorrido por las aulas, el taller, la sala de educadores y de dirección y, por último, la exposición de fotografías «Ojos para volar» , una iniciativa para que los jóvenes expresen sus sentimientos sobre la convivencia entre sexos y razas y con realización técnica del fotógrafo José Nieto. Uno de los momentos más significativos ha sido cuando Leonor y Sofía han posado junto a un grupo de jóvenes. En esta zona conviven diferentes etnias y se lamentan de una alta tasa de abandono escolar y analfabetismo.

Leonor y Sofía están disfrutando de unas vacaciones muy diferentes, con mayores responsabilidades y una participación oficial evidente. La heredera cada vez es más consciente de su papel institucional y ya es habitual que salude a medios y público con total profesionalidad. La Infanta, por su parte, ha tenido un inicio accidentado, pues el pasado domingo se cayó en Marivent, dañándose la rodilla y necesitando de cinco puntos de sutura. Si bien esta mañana evidenciaba una notable mejoría y hasta había reducido el vendaje.

Ayer tarde daba la sorpresa en las calles de Petra caminando con una muleta y con la ayuda solícita de su hermana mayor. Fuentes de Casa Real confirmaron que la pequeña debía guardar reposo, pero insistió en asistir a su cita. Hoy tanto Sofía como Leonor han conocido otra parte de la sociedad que poco tiene que ver con palacios y barcos.