Hablamos con Álvaro de Marichalar sobre cómo es su vida después de la pandemia y, además, no duda en mojarse sobre algunas polémicas de la realeza.


Álvaro de Marichalar Sáenz de Tejada jamás se ha mantenido callado sobre ningún asunto polémico. En sus redes sociales se define como «navegante, empresario, político, orador y filántropo» y en ellas precisamente queda más que clara su pasión por el mar, ese escenario en el que de verdad se siente en casa. Siempre ha estado implicado en su carrera deportiva, sin embargo, el coronavirus también ha truncado sus planes profesionales. Aunque no ha vuelto a España, se encuentra en Europa trabajando al máximo y pendiente de continuar con su expedición marítima, la cual está deseando retomar. A pesar de que el hermano de Jaime de Marichalar tiene muy poco tiempo en su agenda, nos ha hecho un hueco a SEMANA para charlar sobre su vida en la actualidad y responder de forma muy elegante a algunas de las polémicas que envuelven a la Familia Real:
PREGUNTA: Hace unos meses comentó que estaba inmerso en la escritura de un libro. Cuéntenos más sobre esto…
RESPUESTA: Escribo mi libro diariamente escribiendo mi cuaderno de bitácora cada día. Si logro concluir la Expedición, editaré la Bitácora y publicaré el libro, Dios mediante.
PR: ¿Qué le hace sentir dar la vuelta al mundo? ¿Qué es lo que le hace vibrar a Álvaro de Marichalar?
R: Es mi expedición número cuarenta. La más importante y larga de mi carrera. Como hice en todas las anteriores, también en esta ocasión he elegido una fecha histórica correspondiente a la conmemoración de un logro de España (…) Ahora celebramos los 500 años del desafío más importante conseguido por la humanidad. Otro logro de España del que todos los españoles debemos sentirnos orgullosos: la Primera Circunnavegación. Por eso, estoy intentando navegar alrededor del mundo.
Álvaro de Marichalar
Álvaro de Marichalar
PR: ¿Ha sido para usted difícil vivir lejos de sus familiares la crisis sanitaria? ¿Estaba en continuo contacto con ellos?
R: Cuando navego, desconecto totalmente de amigos y familia porque es la única forma de permanecer enfocado en la misión elegida, evitando preocupaciones y distracciones que pueden resultar fatales en algunos momentos. Aunque resulta duro, no hay alternativa.
PR: Su hermano desde hace mucho tiempo está alejado de los medios ¿Cómo está?
R: Siempre permaneció y permanece alejado de los medios.

Cree que el Rey Juan Carlos debería vivir en España

PR: En España además del covid había otros muchos escándalos…El Rey Juan Carlos se ha convertido en protagonista e incluso ha sido investigado ¿Qué opina de todo esto?
R: Aunque es palmario que Don Juan Carlos ha cometido errores que no debe cometer jamás un Rey (en especial fiarse de algunas amistades carentes de la más mínima categoría moral y no dar ejemplo en su conducta privada familiar), sus transcendentales aciertos y su impagable servicio a los españoles, eclipsan los errores humanos en los que ha caído. A nivel económico, toda su labor institucional nos ha beneficiado enormemente siempre a los contribuyentes. Además, los grandes regalos personales que recibió (como la casa en Lanzarote o el barco FORTUNA) los cedió al Estado de inmediato.
PR: Dejó España en agosto ¿Cree que volverá?
R: Don Juan Carlos debe vivir en España junto a la gran mayoría de españoles que le respetamos, admiramos y agradecemos permanentemente su entrega constante a la concordia y al bien de España.

 

Álvaro de Marichalar
Álvaro de Marichalar

Victoria Federica como sobrina

PR: ¿Cómo es su sobrina Victoria Federica en las distancias cortas? 
R: Es buena persona y eso es al final lo único verdaderamente importante en las personas.
PR: Ha comentado en alguna ocasión que se parece mucho a su madre. ¿No es así? 
R: Así lo creo firmemente.
Álvaro de Marichalar
Gtres
PR: Hay quien ha criticado a su sobrino Froilán y a su hermana Victoria por no respetar las medidas contra el covid…¿Les ha dado algún consejo como tío?
R: Desconozco si es cierto o falso que hayan respetado o dejado de respetar medida alguna. En cuanto a aconsejar, no me siento cualificado para aconsejar nada a nadie sobre el particular.