Está previsto que el funeral de Estado de la reina Isabel II sea seguido por la mitad del planeta. Unos 4.000 millones de espectadores permanecerán pendientes de este día histórico en el que se dará el último y definitivo adiós a la soberana, una cita que se cerrará con dos minutos de silencio. Además de todo lo previsto, se espera que no se oiga absolutamente nada durante sesenta segundos en todo el Reino Unido para despedirse de ella, pero ¿cuál es la verdadera razón para que se hayan fijado dos en vez de uno? Aunque lo habitual es que se guarde solo uno, en esta ocasión se ha dictado ese tiempo para que sea un doble momento de reflexión nacional en su honor. Es una señal de respeto para la que ha sido la monarca más longeva del país y este dará comienzo a las 11.55 horas (12.55 en España), unos instantes en los que no solo su familia, Casas Reales o mandatarios guardarán silencio, sino también todos los ciudadanos que quieran honrarla.

Isabel II
Gtres

Este gesto en su memoria no es el único que tiene un gran significado en torno a su muerte. Cabe recordar que el pasado 14 de septiembre, día en el que se trasladó su féretro  desde el Palacio de Buckingham a Westminster y cuya salida se fijó a las 2.22 pm, una hora muy concreta que llevó a diferentes preguntas. ¿Cuál era el motivo por el que se dispuso justo a esa hora? Si bien no dieron explicaciones oficiales al respecto. Hubo quien aseguró que el «222» significa unidad, amor y relación con Dios, otros que aseguran que la señal de tus ángeles podrían estar cerca y otros que dan por hecho que significa «comienzo». Se relaciona con un nuevo ciclo, una numerología que, quién sabe, si en esta ocasión han tenido en cuenta. Además, se cree que este número simboliza que vas por el camino correcto y esta relacionado, a su vez, con aquellas personas que han tenido una gran capacidad de trabajo. La Reina trabajó durante más de 70 años y falleció con 96 años sin renunciar a su trabajo, de hecho, dos días antes recibió a la Primera Ministra Británica en el Castillo de Balmoral, lugar en el que poco después falleció.