La duquesa de Sussex ha compartido su dolorosa experiencia a través de un artículo en un diario: el pasado verano perdió al que hubiera sido su segundo hijo con el príncipe Harry de Inglaterra.


Llegan nuevas noticias de los duques de Sussex desde el otro lado del Atlántico, y no son buenas. Y sí muy sorprendentes. Meghan Markle ha escrito un artículo en el diario The New York Times, en el que confiesa que estuvo embarazada de un segundo hijo, pero que sufrió un aborto. Fue el pasado julio. La duquesa revela cómo sucedió el triste acontecimiento: se encontraba en su residencia de Los Ángeles después de cambiar el pañal a su pequeño Archie, entonces con poco más de un año, cuando empezó a sentirse mal y sufrió «un pinchazo agudo». Momentos después perdía a su bebé.

Así lo cuenta ella: «Me eché al suelo con mi hijo en brazos, cantándole una nana para tranquilizarnos a los dos. La alegre melodía contrastaba con mi intuición de que algo no iba bien. Sabía, mientras acunaba a mi primer hijo, que estaba perdiendo el segundo«.

La actriz y su marido, Harry de Inglaterra, se dirigieron al hospital más cercano, donde confirmaron la terrible noticia. Meghan asegura que  el príncipe estaba lloroso y «con el corazón destrozado, mientras trataba de mantener unidas las piezas rotas del mío».

En dicho artículo, titulado «Las pérdidas que compartimos», Meghan Markle abre su corazón por completo ante un hecho que ha marcado a la familia en estos últimos meses. Ocurrió el pasado verano, pero hasta ahora no se ha visto con fuerzas para «compartir» ese doloroso capítulo de sus vidas. La joven describe la pérdida de su bebé como «un dolor insoportable». Además, con sus palabras pretende ayudar a otras personas que hayan pasado por lo mismo, animándoles a hablar y que el aborto deje de ser un tema tabú.

La duquesa, de 39 años, cuenta que esa mañana de julio amaneció como cualquier otra. Todo iba bien. Se despertaron, dieron de comer a sus perros, ella se hizo una coleta y fue a buscar a su hijo Archie a la cuna. Luego, mientras le cambiaba, sucedió todo…

«Horas después, estoy en una cama de hospital, agarrando la mano de mi marido. Sentí la pegajosidad de su mano y besé sus nudillos, húmedos por nuestras lágrimas. Mirando a las frías paredes blancas, mis ojos se empañaron. Intentaba imaginar cómo sanaríamos de esto«.

Gtres.

Meghan Markle continúa: «En el dolor de nuestra pérdida, mi marido y yo descubrimos que en una habitación de 100 mujeres, 10 o 20 habían sufrido un aborto. Pese a la desgarradora normalidad de este dolor, la conversación sigue siendo un tabú, plagado de vergüenza injustificada, y perpetuando un ciclo de solitario duelo».

Ella es la primera mujer de la realeza británica que se muestra tan abierta al respecto. Zara Tindall, prima hermana del príncipe Harry, y Sophie de Wessex, su tía política, esposa del príncipe Eduardo, también tuvieron que enfrentarse a diversos abortos en el pasado.

Los duques de Sussex se dejaron ver juntos por última vez el pasado 8 de noviembre, para rendir tributo a los caídos durante el Día del Recuerdo, en el Cementerio Nacional de Los Ángeles. Nada hacía sospechar de que habían atravesado por algo tan traumático, pero que sin duda están afrontando juntos. Y además tienen tiempo de volver a intentarlo.