La duquesa de Cambridge trata de ganarse el cariño de los escoceses con constantes guiños a su estampado de cuadros. La última vez ha sido con uno de sus vestidos más bonitos…


Los duques de Cambridge se encuentran teletrabajando estas semanas. Y para ello han pedido permiso a la reina Isabel para utilizar la residencia de Sandringham, en Norkfolk, donde habitualmente los Windsor pasan las navidades. En su última aparición conjunta la pareja realizó una videollamada muy especial: se pusieron en contacto con un grupo de sanitarios escoceses coincidiendo con que se celebraba la Burns Night, una fiesta tradicional escocesa en la que se homenajea al poeta Robert Burns a través de una cena con delicias típicas locales.

En esta ocasión, el príncipe Guillermo y Kate Middleton enviaron los alimentos en calidad de patrocinadores de NHS Charities Together para los  200 sanitarios que cuidan a enfermos de Covid en el Ninewells Hospital de Dundee y así ‘compartieron’ con ellos, aunque fuera de forma virtual, una cita inolvidable.

El príncipe y su esposa aparecieron sentados en un salón, a cuya espalda se podían observar varios retratos familiares, de ellos y de sus tres hijos, George, Charlotte y Louis. Una de las fotos correspondía al primer día de colegio de los mayores, vestidos de uniforme, en septiembre de 2019. Pero lo que inevitablemente llamó la atención fue la propia Kate, cuyo vestido de estampado de cuadros tartán, típicamente escocés, denotaba un cariñoso guiño hacia el país.

No es un secreto que este es uno de los estampados favoritos de la duquesa, con el que se siente muy favorecida, y que ha lucido en diferentes ocasiones en abrigos, faldas, bufandas y hasta mascarillas. Este modelo es de la diseñadora Emilia Wickstead, siempre presente en su armario, que además también tenía otra historia añadida. Y es que lo llevó en el tradicional almuerzo de Navidad con la reina Isabel en Sandringham, en diciembre de 2019. Aquella fue la primera vez que faltaban Harry y Meghan al encuentro familiar de los Windsor, lo que sería el preludio del futuro Megxit, o la salida de los duques de Sussex de la realeza británica.

Kensington Royal.

Kate Middleton nació hace 39 años en la ciudad inglesa de Reading, pero ya ha demostrado en muchas ocasiones su aprecio por Escocia. También es cierto que los Windsor tienen especial cuidado en su trato con el país que, recordemos, en alguna ocasión se ha planteado abandonar el Reino Unido por sus deseos de independencia. De hecho, durante la minigira que realizaron Guillermo y Kate el pasado diciembre para agradecer su labor durante la pandemia a los trabajadores de la primera línea se encontraron algún que otro obstáculo en estas tierras. Las mismas del rebelde Braveheart, el héroe nacional William Wallace (Mel Gibson en el cine), cuyo espíritu sigue vivo entre los escoceses. Mejor ganarse su favor, aunque sea a golpe de tartán.