Harry de Inglaterra y su esposa, Meghan Markle, habían desvelado en varias entrevistas que no se habían sentido bien tratados por la Casa Real Británica. Por ello, muchos buscaban su reacción ahora que había que su abuela, Isabel II de Inglaterra, había fallecido. No se ha perdido un solo acto tras su muerte y, además, ha querido enviar una carta en la que, a corazón abierto, habla de cómo se siente. Un comunicado que ha enviado para expresar su dolor al haberse tenido que despedir de «su abuelita» para siempre y que reproducimos a continuación:

«Al celebrar la vida de mi abuela, Su Majestad la Reina, y al llorar su pérdida, todos recordamos la brújula que fue para tantos en su compromiso con el servicio y el deber. Fue admirada y respetada en todo el mundo. Su gracia y dignidad inquebrantables se mantuvieron fieles a lo largo de su vida y ahora su legado eterno. Hagámonos eco de las palabras que pronunció tras el fallecimiento de su marido, el príncipe Felipe, palabras que ahora pueden brindarnos consuelo a todos nosotros: ‘La vida, por supuesto, consiste en despedidas finales, así como en primeros encuentros’.

Abuelita, si bien esta despedida final nos trae una gran tristeza, estaré eternamente agradecido por todos nuestros primeros encuentros, desde mis primeros recuerdos de la infancia contigo, hasta conocerte por primera vez como mi Comandante en Jefe, hasta el primer momento en que conociste a mi querida esposa y abrazaste a tus amados bisnietos. Aprecio estos momentos compartidos contigo y muchos otros momentos especiales. Ya se te echa mucho de menos, no solo nosotros, sino todo el mundo. Y en lo que respecta a las primeras reuniones, ahora honramos a mi padre en su nuevo papel como rey Carlos III.

Gracias por su compromiso de servicio.
Gracias por tus buenos consejos.
Gracias por tu sonrisa contagiosa.
Nosotros también sonreímos al saber que tú y el abuelo estáis reunidos ahora, y ambos juntos en paz».
Reina Isabel Meghan Markle Harry de Inglaterra
Gtres

Harry no puede esconder la tristeza que siente con la muerte de su abuela, un durísimo golpe que podría haber pillado por sorpresa a su entorno. Cabe recordar que fue el pasado martes 6 de septiembre cuando reapareció la soberana 47 días después de estar alejada de los actos y compromisos oficiales. Entonces, nadie imaginaba que solo dos días después mantendría en vilo a millones de personas por un delicado estado de salud que acabó de la peor manera posible. 

La desolación en sus últimas apariciones estos días es evidente, al igual que la inseguridad que transmite su esposa, Meghan Markle. Un experto en comunicación no verbal ha analizado cada detalle, sus movimientos y gestos y con los que se demuestra la férrea unión que existe entre ellos.