La única hija de la soberana se ha puesto al frente de un plan ‘reclutando’  a las principales damas Windsor. Objetivo: que la reina Isabel nunca esté sola.


El pasado sábado 17 de abril la familia Windsor se reunía para dar su último adiós al duque de Edimburgo, el gran patriarca, que deja atrás cuatro hijos, ocho nietos y diez bisnietos (con la undécima en camino). Toda una saga que inició junto a la reina Isabel, ahora viuda, que ahora llora en la intimidad de su hogar en el castillo de Windsor al que ha sido su esposo durante 73 años. No son días fáciles para la soberana, pese a su estoicismo reconocido. Por eso se ha establecido una especie de plan para sostenerla, acompañarla y animarla en la medida de lo posible. La granny (abuelita) no puede estar sola.

Gtres.

De ello se encarga su hija, Ana de Inglaterra. Dueña del mismo espíritu fuerte y batallador de su padre, la Princesa Real se ha ocupado de la organización de un sistema en el que las mujeres toman la iniciativa. Y hablamos de todo un ‘dream team’ en el que entran Camilla, duquesa de Cornualles; Kate Middleton, duquesa de Cambridge; y Sophie de Wessex, esposa del príncipe Eduardo. Un círculo muy íntimo en el que también tendrían cabida sus damas de compañía (con ella en el coche tras el cortejo iba con Lady Susan Hussey) y otros parientes, como Sarah Ferguson, exmujer del príncipe Andrés, que reside muy cerca de ella. Según publica la prensa británica, todas ellas harán turnos para visitar a la reina Isabel y estar con ella en estos delicados momentos.

Gtres.

Entre sus ‘tareas’ estarán la de acompañar a la soberana en sus paseos diarios, sobre todo aprovechando para sacar a sus queridos perritos corgis; compartir charla, anécdotas o incluso el silencio reparador. Eso sí, todas deberán mantener las adecuadas medidas de seguridad, las mascarillas y la distancia social, al no tratarse de la misma burbuja social. Y eso aunque la reina está vacunada contra la Covid. Hay que recordar que Isabel II y su marido pasaron juntos, y aislados, todo el confinamiento, precisamente en el castillo de Windsor.

EL ‘DREAM TEAM’ DE LA REINA

La princesa Ana es la única hija de la reina y un baluarte para los Windsor. Ha heredado muchas de las funciones paternas y presume de ser la ‘royal’ que más actos oficiales lleva a cabo a lo largo del año.

Camilla es su nuera y la esposa del heredero. Pese a sus difíciles comienzos y el odio que despertaba a raíz de su rivalidad con Diana de Gales, la mujer del príncipe Carlos ha acabado ganándose un sitio de confianza en el corazón del pueblo británico. Ganarse también a la reina ha sido su gran triunfo. Mujer culta, infatigable lectora, divertida y de edad madura, seguro que ambas tendrán mucho de qué hablar.

Sophie de Wessex es su otra nuera, y dicen que su favorita. Positiva, leal, trabajadora… Sus lazos son más profundos de lo que dejan ver y es una de sus mejores aliadas, al igual que la hija de esta, Lady Louise, de 17 años.

Kate Middleton es la más joven del grupo (39 años), pero su carácter amable, empático y compasivo, además de su energía juvenil, es perfecto para prestar apoyo a su abuela política.

UN CUMPLEAÑOS MARCADO POR LA TRISTEZA

El castillo de Windsor es una de las residencias más queridas para la monarca. Tanto que, según los medios, podría estar planteándose instalarse permanentemente allí una vez que ha enviudado. En Windsor puede salir con sus perros e incluso montar a caballo (como le vimos en la primavera de 2020), todo un logro para una mujer a punto de cumplir 95 años.

Redes sociales.

Lo hará mañana, el 21 de abril, y será un cumpleaños muy diferente dadas las circunstancias. No habrá actos oficiales ni se facilitará un nuevo retrato de la reina con ocasión del aniversario, como suele ocurrir. Isabel está de luto. Ella misma declaró un periodo oficial para toda su familia de dos semanas (contando desde el pasado 9 de abril, fecha de la muerte de su amado esposo). Así pues, el duelo finalizará el próximo viernes 23 de abril. Durante esos días los miembros de la Familia Real no cumplirán con compromisos oficiales, o como mucho serán acordes al momento de duelo.