La Reina Letizia inicia su viaje de cooperación a Paraguay con un look de campaña práctico y sin glamour. La primera dama, Silvana López, le dio la bienvenida y será su inseparable anfitriona.


La Reina Letizia aterrizó anoche (sobre las 12 hora española) en el aeropuerto de Asunción (Paraguay) para iniciar su sexto viaje de cooperación. Lo hacía sentando cátedra: ella ha ido a trabajar y así se presenta. El primer impacto visual de su persona ha sido el de una mujer con los pies en la tierra, que sabe dónde y a lo que va, directa y sin accesorios.

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Letizia fue recibida muy cálidamente a pie de escalerilla por Silvana López, esposa del presidente del país, Mario Abdo. Esta es una licenciada en Marketing de 47 años, procedente de una adinerada familia y madre de cuatro hijos (tres con su primer marido y uno con el mandatario).

El contraste entre ellas era evidente: mientras la primera dama elegía un adecuado conjunto de chaqueta blanca y pantalón ancho azul con raya fina, la Reina aparecía toda de blanco poniendo el acento precisamente con su chaleco rojo oficial de la Cooperación Española.

Un lienzo, y nunca mejor dicho, sobre el que solo se pinta el mensaje que quiere transmitir: el trabajo es lo importante.

Casa de S.M. el Rey.

Quien esperara encontrar en la soberana española el glamour que la precede (en la esfera internacional suele ser siempre muy alabada por su estilo), quizás se llevó un pequeño chasco al descubrirla en su versión más modesta, si bien cercana y perfectamente comprensible. Después de un largo vuelo tampoco era cuestión que saliera del avión con joyas de artillería pesada.

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Este es es ya un look que le conocíamos, aunque en muy diferentes circunstancias. Se lo puso el 14 de febrero de 2020, el Día de los Enamorados, justo previo al confinamiento por la pandemia, cuando los Reyes celebraron ese día tan especial visitando el parque natural de Doñana (abajo en la foto). Entonces Letizia se remangó la blusa, y aparte de los vaqueros blancos de Mango, se calzó unas botas camperas de piel. En esta ocasión ha optado por unos botines beis de cordones.

Robert Smith.
Casa de S.M el Rey.

Letizia iba peinada con una sencilla coleta (al igual que la primera dama), que dejaba lucir sus pequeños pendientes de brillantes. Esta era la única joya que brillaba en la noche, además de su anillo dorado de Karen Hallam.

A la Reina le espera una agenda intensa, como suele ocurrir en este tipo de viajes. Y en casi todos sus compromisos va a tener precisamente como inmejorable anfitriona a la primera dama paraguaya. La capital Asunción y Encarnación serán las ciudades que visitará, centrándose en áreas de salud, educación, cultura y mujer.

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Están previstas reuniones con la Cooperación, visitas a centros sociales y a varias misiones (a las de Trinidad del Paraná y de Jesús de Tavarengue) y terminará con un almuerzo de trabajo en su honor ofrecido por la pareja presidencial en el palacio Mburuvicha Roga. Será la oportunidad perfecta para ver un poquito más de estilo en Letizia, aunque ya nos tenemos que ir olvidando de banquetes de gala, vestidos largos y tiaras. Este no es el caso. Para el resto, suponemos, va a seguir esta tónica práctica, cómoda, ‘de campaña’.