La Reina Letizia ha tirado de fondo de armario, con un dos piezas de tweed, pero con un aire festivo, que no puede gustarnos más


La pandemia hizo que los Reyes, siempre apoyando a nuestros deportistas, no pudieran acudir a los Juegos Olímpicos celebrados en Tokio del pasado 23 de julio al 8 de agosto, por ello han querido presidir la XVI Gala Anual del Comité Olímpico Español (COE), en homenaje a los deportistas que participaron en las olimpiadas. Pero aquí, aunque a la Reina Letizia no le gusta demasiado que el foco principal se centre en su ropa, estamos para hablar de su estilismo, y de si en la recta final del año todavía le quedan fuerzas para seguir sorprendiéndonos, como hizo en su reciente viaje de Estado a Suecia, o si prefiere tirar de la parte más discreta de su fondo de armario, como hizo el pasado día 13 en su viaje a Senegal para la inauguración de una nueva sede del Instituto Cervantes en Dakar.

El dos piezas con un toque festivo

La respuesta ha sido intermedia, porque recicló pero a la vez recuperó uno de los mejores trajes que tiene en su armario desde 2015. La Reina eligió un dos piezas formado por un cuerpo de cuello halter con botones y falda lápiz de tweed azul noche y detalle de lentejuelas, firmado por Nina Ricci de la colección Otoño-Invierno 2015/2016. Un traje con un toque festivo, ideal para un acto de tarde y, todavía más en estas fechas prenavideñas.

Lo estrenó en septiembre de 2015 en un viaje a Estados Unidos para un encuentro en la residencia del embajador español con ciudadanos españoles residentes en el país y continúa tan actual como entonces… El recogido con raya al medio ha sido el mejor posible para este traje.
También lo fueron sus joyas: unos pendientes de diamantes en forma de flor y una pulsera de diamantes y zafiros, coordinada con el traje. Además, el anillo de Karen Hallam del que no se separa.

El 2021, el año en el que volvió la Reina Letizia en su mejor versión

Después de un 2020 en el que la pandemia no nos dejó ninguna alegría estilística, varios meses con teletrabajo sin salir de Zarzuela y con sobrios trajes de chaqueta como uniforme, y el resto de los meses con muchos looks reciclados, en este 2021 que llega a su fin hemos podido disfrutar de nuevo de Letizia en su mejor versión.

Ha apostado por la moda sostenible con firmas que tienen muy en cuenta el cuidado del medio ambiente trabajando con tejidos ecológicos, como María Malo, y otras nuevas nuevas y minoritarias, pero entre las preferidas de las influencers, como María de la Orden, Michonet o Inés Domecq. Sin olvidarse de la moda pronta de Zara, Mango, Massimo Dutti o Uterqüe y de las firmas más exclusivas que están desde hace años en su vestidor del Palacio de la Zarzuela, con Carolina Herrera a la cabeza.

Ese eclecticismo y su maestría a la hora de saber combinar las prendas más clásicas y muy propias para la agenda del día a día oficial de una reina, con las tendencias más actuales, la han convertido en la royal más elegante. Y a pesar de algún (poco habitual) patinazo el paso de los años no han hecho otra cosa que afianzar su estatus de elegancia con mayúsculas. Y este look es otra prueba de ello.