La Reina Letizia apuesta todo al gris con un abrigo y un traje de chaqueta modernos, con los que reinventa el ‘nuevo ejecutivo’.


¡Ya es viernes! La Reina Letizia  termina la semana con los académicos de la lengua. Una reunión de trabajo con la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), en la que hay mucho que hablar y debatir, así que hoy cuidaremos tanto nuestra pluma como el análisis del look de la consorte. Podríamos definirlo con palabras ‘nuevas’, como las que cada año introduce la Academia siguiendo el pulso de la calle. ¿Pero qué vocablo encajaría con este atuendo? Creo que esperaremos al final para emitir un veredicto.

Como os hemos venido contando, esta semana Letizia ha terminado su etapa de ‘regencia’ tras los diez días de cuarentena preventiva del Rey Felipe. Por cierto, ayer tarde el monarca reaparecía con buen aspecto y muchas ganas. Pero vamos a lo que vamos. Después de este tiempo, en el que ha tirado de estilismos reciclados, pero con altura (Cherubina, Carolina Herrera…), la Reina ha decidido bajar el tono, pero eso no significa que sea a peor. ¡Al contrario! Letizia ha retomado los estilismos de tipo ejecutivo, pero con gusto, reinventado.

Y si ayer decíamos que la superposición del abrigo con su vestido no encajaba, en esta ocasión sí acierta haciendo un poco lo mismo. Su abrigo de Nina Ricci con manga francesa dejaba asomar las mangas de su traje de chaqueta de Hugo Boss, lo que podría parecer raro, pero no no, tiene coherencia. Las dos piezas grises y con texturas complementarias, ¡son un sí! E incluso gris a juego con el día en Madrid. Además de que esto de ponerte capas ha vuelto a ser tendencia, el llamado ‘layering’, un poco noventero todo. Aunque no a cualquier precio, por supuesto. Así sí. Os prometimos un veredicto y aquí va: ¡sobresaliente! Porque el look queda moderno, contemporáneo, limpio, monocolor… 

Gtres.

Por otro lado, el traje de Hugo Boss es uno de los más bonitos que tiene (en la foto de arriba, de archivo, sin abrigo). Lo estrenó en febrero de 2017 y desde entonces se lo ha puesto varias veces. Su punto fuerte es la chaqueta, entallada lo justo, con un detalle de pliegues ideal, lo que unido al pantalón pitillo hace que no pierda vigencia. Para combinarlo, Letizia ha repetido los salones gris metálico de Magrit que llevó ayer en el Palacio Real. También los mismos pendientes de ‘botón’ de brillantes. Eso sí, del melenón suelto de ayer ha pasado a la coleta alta, muy pulida y definida en la cola con una graciosa onda. En definitiva, nos gusta todo. Alguna vez tenía que ser…

En la insigne sede de la RAE concluyen sus compromisos a la espera de más novedades para la semana que viene. Nos encaminamos hacia una Navidad distinta, Navidad-No Navidad, y ansiamos ver lo que la Reina Letizia nos depara…