La única hija de los Emperadores Naruhito y Masako de Japón, una princesa sin trono, ha pegado un llamativo cambio: más delgada, el pelo muy largo y un estilo alejado de la marinerita.


Aiko, la única hija de los Emperadores de Japón no será Emperatriz, no sucederá a su padre en el Trono del Crisantemo. Eso ya lo sabíamos, la Ley Sálica que rige en el país lo impide, por muy injusto que parezca a todas luces en pleno siglo XXI. Hoy la princesa cumple 19 años y lo hace justamente cuando acaba de producirse la solemne ceremonia de proclamación como Heredero de su tío, el príncipe Akishino, hermano del Emperador Naruhito. Mientras tanto, la joven prosigue su vida en una posición complicada, siendo la sola descendencia de los Emperadores, pero sin estar en la línea de sucesión y privada de muchos de sus derechos.

Entre ellos figura una cuestión bastante llamativa vista desde la perspectiva moderna. Y es que las princesas japonesas no pueden casarse con quien deseen. O al menos esto con matices. Si lo hacen con alguien que no pertenezca a la realeza o la nobleza, es decir, con una persona ‘normal’ de la calle, pierden sus derechos dinásticos y también deben renunciar a sus títulos y dejar de representar activamente a la Corona. Ahora mismo, el Gobierno nipón estudia cambiar la ley para que esto último no ocurra. Todo a raíz de la próxima boda de Mako, hija de Akishino y prima de Aiko, comprometida desde hace tres años con un plebeyo. Ayer mismo, después de muchos tiras y aflojas, su padre daba su consentimiento público para que se case.

Aiko de Japón todavía no ha tenido un novio oficial, que se sepa. De momento continúa con sus estudios en la Universidad de Gakushuin, en Tokio, la misma en la que ingresó su padre, su tío y su abuelo, el Emperador emérito Akihito en su momento. Aunque regresó a las clases presenciales el pasado mes de octubre, lo cierto es que la joven no puede acudir a diario a encontrarse con los profesores y estudiantes. Ahora mismo sigue los cursos online. Está estudiando Literatura Japonesa y además da clases de Inglés y Español.

Aiko aún está considerada menor de edad en su país, donde la mayoría es a los 20 años (a partir de 2022 la ley ha cambiado para que sea a los 18). A partir de entonces, dentro de un año, lo más probable es que la princesa empiece a desempeñar compromisos dentro de la agenda oficial.

De momento, para celebrar su cumpleaños, la Agencia de la Casa Imperial nipona ha publicado un vídeo de la princesa Aiko paseando por los jardines del Palacio de Akasaka, en la capital. Junto a ella también aparece su querido perrito, Yuri, del que no se separa desde niña y al que suele adornar con un coqueto pañuelo al cuello. En otro sentido ha llamado poderosamente la atención la nueva imagen de la joven, mucho más delgada y con un look más maduro. Vestida con unos pantalones marrones y una clásica blusa con lazada, Aiko ha reaparecido con estilo lady y una actitud más segura. Nada que ver con sus habituales estilismos de tono infantil, incluso con su típico uniforme de marinerita. Si bien su leve sonrisa aún denota su timidez.

La hija de los actuales Emperadores (entronizados en octubre de 2019) ha sufrido diversos problemas a lo largo de su infancia y su adolescencia. Fue víctima de acoso en el colegio y además padeció trastornos de anorexia. Y a todo esto mientras su madre, la Emperatriz Masako, lleva lidiando años con sus problemas de depresión, de los que afortunadamente parece muy recuperada a tenor de sus últimas comparecencias públicas. En todo caso, la princesa Aiko hoy luce un aspecto saludable y tranquilo y podrá celebrar su 19 cumpleaños como desee.