El rey Abdullah dice en una carta que su hermanastro el príncipe Hamzah, acusado de sedición, «está en su palacio, bajo mi protección».


Poco a poco, las aguas están volviendo a su cauce en el reino hachemita. Unos días después del arresto domiciliario del príncipe Hamzah, hermano del monarca, después de conocerse un supuesto complot contra el gobierno y el trono, el rey Abdullah ha decidido poner paz y orden, a su manera. En una carta abierta al pueblo de Jordania explica los últimos acontecimientos y da por zanjada la crisis de Estado, la más grave en décadas y desde luego de su reinado de 22 años. Asegura que «la sedición ha sido cortada de raíz» y que ahora el país está «estable y seguro». Pero, ¿qué pasará con su hermano?

Es la primera vez que el monarca habla desde que estalló la crisis, el pasado sábado 3 de abril. Aquella jornada se produjo la detención de su hermano y cerca de otra veintena de personas. Solo unas horas después de ser retenido en su domicilio a las afueras de Ammán, el príncipe Hamzah lanzó un vídeo en el que señalaba la corrupción e incompetencia de las instituciones como causa de la falta de fe de los jordanos. También negaba cualquier relación con la supuesta conspiración.

 

Dos días después, Abdullah nombraba como mediador a su tío, el príncipe Hassan (antiguo heredero durante el reinado de su padre, el rey Hussein) para hablar con su hermano. Surtió efecto y el joven rápidamente mostró su sumisión en un comunicado oficial: «Me pongo en manos del rey, permaneceré siempre fiel a la Constitución del querido reino y apoyaré al rey y al príncipe heredero a la corona».

Lo que no se puede negar es la brecha que se ha abierto en la monarquía hachemita, institucional y personal. Es en este último aspecto en el que el rey Abdullah muestra su lado más cercano: «El desafío de estos últimos días no ha sido el más peligroso para la estabilidad del país pero sí el más doloroso para mí. La sedición vino desde dentro y nada puede compararse con mi shock, dolor e ira como hermano y jefe de la familia hachemita».

El esposo de Rania de Jordania menciona directamente a su hermanastro (es el mayor de los cuatro hijos del rey Hussein y la reina Noor) para decir que tras la mediación de su tío «el príncipe Hamzah se comprometió ante la familia a seguir los pasos de los antepasados, permanecer fiel a su misión y anteponer los intereses, la Constitución y las leyes de Jordania por encima de todas las consideraciones». Aunque no se sabe exactamente el destino del díscolo pariente, si ha sido liberado de su arresto domiciliario o no, solo aclara que «hoy Hamzah está con su familia, en su palacio, bajo mi protección». 

EL APOYO DE RANIA DE JORDANIA EN SUS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES

Queen Rania.El rey Abdullah concluye diciendo que las investigaciones siguen en curso y que se resolverán con transparencia de acuerdo a la ley, apelando a la unidad de todos los jordanos. Esta vez la discordia nació dentro de su casa y veremos cómo termina cerrándose esta herida para la que cuenta a su lado con la reina Rania. Esta, por cierto, continúa callada. No así su antecesora, la reina Noor, madre de Hamzah, quien se refirió a todo este asunto como «una calumnia malvada».

El príncipe Hamzah, de 41 años, está casado en segundas nupcias con la princesa Basmah, madre de sus cinco hijos pequeños. La mayor, Haya, es fruto de su primer matrimonio con la princesa Noor. Desde la grabación del vídeo en el día de autos, no se ha vuelto a tener una imagen de él. Lo oficial aparentemente está resuelto; quedan los temas de índole más personal y emotivos, que se supone que (quizás ahora sí) se están resolviendo dentro de la familia.