Tras perder 20 kilos, la diseñadora comenzó una transformación física que ha dado muy bien sus frutos. Lo cuenta orgullosa a sus seguidores en redes sociales 


Este ha sido un año de cambios para Vicky Martín Berrocal. No solo se ha atrevido a dejar de lado su larga melena flamenca, y lanzarse al corte de pelo de la temporada -el long bob-, también se ha centrando en ella misma para mitigar el sobrepeso que le acompañaba en los últimos años. Si bien nunca ha perdido la sonrisa, ha sido ahora cuando la vemos más feliz y renovada que nunca. 

La empresaria tiene una vida muy ajetreada. Vive en Portugal (concretamente en la Costa de Estoril) con su pareja Joao Viegas; con quien lleva tres años de amor, pero viaja semanalmente a España para asistir a su colaboración en el programa ‘El show de Bertín’ (televisado en Canal Sur y Telemadrid), y ponerse al frente de su firma de moda ‘Victoria’. 

Con tanto trabajo y tantas horas viajando, llevar una alimentación saludable es más complicado. Sin embargo ella lo ha conseguido gracias al movimiento de concienciación para cambiar el relato de la obesidad: ‘Más Grande Que Yo’, del que es madrina de honor. 

De hecho, recientemente una seguidora pedía ayuda a Vicky para adelgazar, a lo que la empresaria respondió cariñosamente remitiéndola a la página web del movimiento, impulsado por Novo Nordisk y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. La web del proyecto (www.masgrandesque.es) recoge información útil para afrontar la enfermedad.

Vicky Martín Berrocal está en su mejor momento  

“Yo soy feliz comiendo. Me encanta comer” reconoce la andaluza. “Pero me he pasado toda mi vida a dieta. Siempre he estado subiendo y bajando de peso, sufriendo el efecto yoyó, haciendo verdaderas locuras por adelgazar… He llegado a perder 15 kilos en tres meses o 12 kilos en dos”, apostillaba preocupada. 

Y es que Vikcy, cansada de no dar con la clave adecuada para sentirse mejor, decidió dejar de lado las dietas ‘milagro’ y restrictivas,  para poner por delante su salud. Un camino que aunque no está siendo fácil, ya ha dado su frutos y ahora puede presumir orgullosa de haber perdido 20 kilos en un año, de forma saludable gracias a manos expertas en la materia. “Ahora disfruto de la comida con sentido común”, confiesa. 

Pero sin duda, lo más importante es, como ella dice, estar sano y quererse a uno mismo tengas la talla que tengas. “No es cuestión de tener un cuerpo perfecto. Yo he pasado por todas las tallas y se puede estar sexy con la 40 y con la 46, también”. Sin duda, de momento, este cambio de hábitos le están viniendo muy bien. Además complementa su alimentación con deporte, un ‘must’ que nunca falla.