La colaboradora de ‘El Programa de Ana Rosa’ ha recurrido a un nuevo tratamiento en cabina para recuperarse cuanto antes de su intervención estética


¡Por fin sabemos qué se ha hecho Rocío Flores! La joven llevaba varios días alejada de las redes sociales y sin acudir a su puesto de trabajo en ‘El programa de Ana Rosa‘. Y lo cierto es que mucho se ha especulado sobre cuál era la intervención que se había realizado. Pero ahora, ha sido ella misma la que ha querido despejar todas las dudas y desvelar el gran secreto: «Llevo desde el lunes prácticamente desaparecida. La gente que me seguís sabéis que me sometí a una cirugía» comenzaba explicando a sus seguidores de Instagram.

La hija de Antonio David Flores ha probado una nueva e innovadora técnica para eliminar la grasa localizada y remodelar su silueta, la lipoescultura con bodytite. Este procedimiento es menos invasivo que una clásica liposucción, ya que la grasa sobrante se elimina mediante una cánula fina, por lo que no deja prácticamente cicatrices visibles, al mismo tiempo que reduce el riesgo de dolor y otras complicaciones. Eso sí, a pesar de que la colaboradora está muy contenta con la operación, su convalecencia está siendo más lenta de lo que esperaba. Tanto es así que hasta ha tardado unos días en poder salir a caminar.

Pero para acelerar el proceso de recuperación y presumir cuanto antes de su nueva figura, Rocío Flores ya se ha puesto manos a la obra y está probando un nuevo tratamiento en cabina: la presoterapia.

Rocío Flores recurre a la presoterapia para recuperarse cuanto antes

Después de haber pasado por una cirugía estética como la de Rocío Flores, es frecuente que se presenten molestias y síntomas incómodos como inflamación, hematomas, edemas, enrojecimiento… Para aliviar este tipo de molestias, la presoterapia es una opción ideal. Y es que esta técnica se ha empleado desde hace muchos años para mejorar la circulación, disminuir la retención de líquidos y, sobre todo, para tener una recuperación más rápida.

Básicamente la presoterapia lo que hace es aplicar presión al cuerpo (o a la zona tratada) a través de unas cámaras de aire o un traje que está conectado a una máquina. Ésta se encarga de inflar y desinflar el traje con una presión específica para que se active el sistema circulatorio y se trabaje el sistema linfático. No es una terapia dolorosa, de hecho, la sensación es muy similar a cuando se hace una medición de la presión en un chequeo médico.

Gracias a este tratamiento, Rocío Flores va a poder recuperarse en tiempo récord y volver a su vida normal en pocos días.