El yoga es una disciplina completísima que cuida la salud del cuerpo y la mente. Toma nota de lo que dicen los expertos sobre esta práctica ancestral que deberías comenzar a incluir en tu día a día.

Aunque el yoga se ha asociado durante muchos años a una práctica espiritual, no se trata solo de una disciplina mental, sino que implica un entrenamiento que tonifica el cuerpo y ayuda a ganar fuerza, equilibrio y agilidad. Se puso de moda con la pandemia y, desde entonces, se han multiplicado los artículos, estudios, libros e incluso podcast sobre la materia. Te contamos todo lo que dicen los expertos de la Universidad de Harvard sobre el yoga y sus beneficios.

 

 

Yoga y salud

 

La Escuela de Salud Pública de Harvard ha publicado un artículo en el que ensalza los beneficios del yoga concluyendo que es uno de los mejores ejercicios físicos que podemos hacer para mantener una buena salud del cuerpo y la mente. Concluyen los expertos que practicar yoga es una forma de ejercicio segura y accesible que podría ser beneficiosa para aliviar enfermedades crónicas. El yoga también se postularía como una estrategia eficaz para el control de peso y para reducir la depresión.

 

Practicar yoga va a mejorar el equilibrio corporal, la concentración, la coordinación  y la relajación. Además ayuda a reducir el estrés, a dormir mejor y a aliviar problemas digestivos. Si sufres de dolor de cuello y espalda también va a ser una buena táctica para mejorar la afección.

 

¿Hay alguna contraindicación a la hora de practicar yoga?

 

Las embarazadas deberán hacer algunos cambios en las posturas y respiraciones siempre guiadas por su instructor. También deberías consultar con tu médico o profesor de yoga si sufres ciática, artritis, tienes alguna lesión o problemas de presión arterial alta. Tu profesor de yoga adaptará, en la medida de lo posible, las posturas para que puedas disfrutar de una práctica sin riesgos.

 

¿Cuántos tipos de yoga existen?

 

Existen distintos estilos de yoga, lo cual es perfecto para elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y estilo de vida. En los últimos años hemos visto cómo surgían nuevas disciplinas buscando nuevos adeptos, como el Sup Yoga, el Power Yoga o el Soul Yoga. Los expertos de la Universidad de Harvard distinguen entre varias formas clásicas de yoga:

 

  • Hatha: Esta disciplina incluye una combinación de estilos que se centra sobre todo en el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad, la respiración y la meditación. La práctica tiende a ser menos vigorosa, por lo que es una muy buena opción para principiantes.
  • Vinyasa: También conocido como “flow yoga”. Es un estilo más vigoroso que el anterior y enfatiza el acompañamiento de la respiración con los movimientos fluidos de las posturas o asanas. Los movimientos son continuos, pasando de una secuencia a la siguiente y, por tanto, pueden elevar tanto el ritmo cardíaco como la temperatura corporal.
  • Ashtanga: Es un estilo de yoga muy estructurado. Cuenta con posturas específicas que se marcan durante seis rondas con dificultad creciente. Es un yoga vigoroso y de ritmo más rápido, en el que una postura fluye hacia la siguiente. Normalmente no se utiliza música y una clase puede durar de 90 minutos a dos horas. Tiene un alto componente espiritual. Se anima a los estudiantes a moverse a su propio ritmo pero también a desafiarse a sí mismos.
  • Kundalini: Este tipo de yoga se centra principalmente en la "energía vital", también conocida como "prana" o el término chino "chi". Incluye movimientos que estimulan la energía para reducir el estrés y los pensamientos negativos. Se introduce un mantra como ayuda para enfocar los pensamientos, y se incluyen ejercicios de respiración y posturas de forma gradual. Puede incluir esta práctica canto o meditación en la sesión.

 

 

flow yoga

 

 

prana

chi

Otros tipos de yoga clásicos para sentirte mejor

 

  • Bikram: Seguro que este estilo te suena porque es con el que se pasa calor. El Bikram utiliza altas temperaturas para favorecer la sudoración, relajar los músculos y aumentar la circulación. La temperatura ambiente se establece entre los 35º y los 40º, con una humedad de aproximadamente el 40%. Al igual que el Ashtanga yoga, las sesiones incluyen una secuencia específica de posturas y suelen durar unos 90 minutos.
  • Iyengar: Este tipo de yoga pone el foco en la alineación del cuerpo durante toda la práctica manteniendo las posturas durante períodos más prolongados. Los accesorios de yoga como bloques, refuerzos, correas, sillas e incluso una pared, se utilizan para ayudar a lograr la alineación. Por lo general, es un estilo de ritmo más lento para que los instructores puedan corregir adecuadamente a los alumnos. Es una muy buena opción para principiantes o para personas que hayan sufrido lesiones.
  • Yin: Este estilo se mueve a un ritmo más lento y se enfoca en mantener cada postura durante un tiempo más prolongado, ¡incluso hasta 5 minutos!. Está basado en estiramientos para ayudar a liberar la tensión acumulada y aumentar la circulación sanguínea en las articulaciones como las rodillas, las caderas, los hombros, el cuello y los tobillos. Aumenta la flexibilidad y favorece la relajación.

 

 

Aunque los expertos también mencionan formas occidentalizadas de yoga como el yoga acrobático, el aéreo o el yoga HIIT, vamos a quedarnos con las formas primigenias para determinar los beneficios originarios del yoga sobre la salud.

 

El yoga combate la depresión.
El yoga puede reducir la depresión a corto plazo según la Universidad de Harvard. (Pexels)

 

Beneficios del yoga sobre el estrés y la ansiedad

 

Según la Universidad de Harvard “el yoga puede reducir la depresión, especialmente a corto plazo, y una mayor frecuencia de sesiones de yoga puede producir mayores beneficios”. 

 

El yoga hace que segreguemos más endorfinas, las hormonas de la felicidad, de esta manera aumentan nuestros niveles de bienestar y nos sentimos mejor. Disminuyen los niveles de cortisol, la hormona del estrés, por lo que nos aporta una mayor relajación. Es decir, el yoga no solo hace que nuestro cuerpo esté en forma, también cuida de nuestra salud mental.

 

¿Cuántas sesiones de yoga habría que hacer para asegurarse estos beneficios?

 

Según Harvard “los estudios que muestran un beneficio han encontrado que al menos una sesión de 60 minutos por semana reduce los síntomas de depresión, estrés y ansiedad, y 2 o 3 sesiones por semana ofrecen mayores beneficios”.

 

Si quieres mejorar tu forma física, y alejar el estrés y la ansiedad, esta práctica perfecta para ti. Elige si quieres acudir a un centro o gimnasio para comenzar con tu práctica o hacerla en casa tranquilamente a través de clases online o clases ya disponibles en la red. ¡Namasté!

¡Namasté!