El uso continuado de la mascarilla está teniendo consecuencias para la piel, pero también para la estructura del rostro. Hablamos de la grasa malar y te damos la solución


Los expertos, tanto técnicos, como dermatólogos y especialistas de centros de estética, aseguran que desde hace un año se está apreciando en el rostro una aceleración del proceso de envejecimiento y que no se debe únicamente a factores como el estrés, al archiconocido mascné, o a cierto regímenes faciales incompletos. Hay otra clave más: la mascarilla en sí y, todo ello, tiene relación directa con un concepto no tan famoso: la grasa malar. Hablamos de los depósitos de grasa facial, que se ven desplazados hacia zonas como la mandíbula o el área la ojera. Sin embargo, tiene solución.

Los efectos de la mascarilla

¿Qué tienen que decir sobre ello quienes más saben? «Nuestro rostro tiene una serie de depósitos de grasa que se encuentran de manera natural y habitual en todos los seres humanos. Concretamente, en el área que va desde el pómulo a la nariz y en el área inferior a la cuenca de los ojos está la grasa malar», comenta Valeria Navarro, directora técnica de Boutijour. A ello, Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8, añade que: «Es una grasa muy superficial que aporta aspecto juvenil y de jugosidad al rostro, pero es fácilmente desplazable, sobre todo si hay agentes físicos que inciden en ello (la presión de la mascarilla es uno de ellos), o si el músculo facial no está entrenado, lo que produce un menor sustento de esa grasa».

¿Y a dónde se va esta grasa malar? «A la zona inferior del contorno de los ojos, produciendo las famosas bolsas por depósito de grasa, así como a la zona de toda la línea mandibular, provocando lo que conocemos como doble mentón. Esto hace que el rostro presente una edad mayor a la que pueda tener y una pérdida en la armonía facial», explica Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza.

La solución a ello, puesto que queda un largo rato con la mascarilla formando parte de nuestras vidas, pasa por tratar la piel y los músculos faciales de forma efectiva. «Son útiles las terapias con roller o piedra Gua Sha, los productos ricos en DMAE por su capacidad para trabajar el músculo, así como aquellos cosméticos diseñados para redefinir el óvalo facial», concluye Raquel González, directora de educación de Perricone MD.