Marta López sabe que el contouring es una buena forma de potenciar nuestro lado bueno, pero también que suele llevar mucho tiempo. Por eso muestra una forma rápida de hacerlo.


Maquillarse no siempre es fácil. Pero las modelos e ‘influencers’, a fuerza de practicar, tienen ya un dominio casi de expertas. Por eso algunas, como Marta López, de vez en cuando dejan muestra de cómo hacerlo para que vayamos copiando y conociendo técnicas como el contouring, una muy utilizada por los expertos que la joven aplica de una manera que asegura que ahorra tiempo.

La novia de Kiko Matamoros tenía una cita para ir al cine y decidió utilizar un maquillaje discreto, pero que tenía, como siempre, un toque de lo más favorecedor. En sus cuentas de las redes sociales la joven mostró algunos de los pasos que sigue para lograrlo y además, asegura que según su método se ahorra bastante tiempo, lo que puede ser un aliciente para quienes quieren probarlo pero no disponen de demasiado tiempo para ello.

¿Qué es el contouring?

A estas alturas hemos escuchado mucho hablar del contouring, pero quizá aún no sepan en qué consiste esta técnica de maquillaje que está entre las favoritas de celebrities como las hermanas Kardashian. Se trata de combinar distintos tonos de maquillaje para marcar las facciones y jugar con las luces y las sombras.

Los maquilladores suelen ir haciéndolo por capas, en la primera dan un tono para la base de maquillaje, y luego añadiendo tonos más oscuros para perfilar zonas como los pómulos o la nariz. Es una manera de ir ‘esculpiendo’ el rostro simplemente utilizando el poder de las luces y las sombras.

Una técnica personalizada

Normalmente está técnica lleva un buen rato, pero Marta López la hacer aplicando las distintas capas casi a la vez, con lo que logra reducir notablemente los tiempos. Para lograr que el resultado sea el adecuado lo que hace es distribuir maquillaje de dos tonos diferentes por el rostro en forma de gotas.

Pone tonos más claros en zonas como la frente, entre las dos cejas y tonos ligeramente más oscuros en zonas como los pómulos o la nariz, de manera que aporta ese tono un poco más tostado. Lo hace en las partes del rostro en las que naturalmente inciden más los rayos del sol, por lo que el resultado es natural.

La modelo utiliza una brocha para extender bien el maquillaje y con ella además difumina uno poco las zonas más conflictivas dejando un resultado con una apariencia muy natural. Termina un maquillaje sencillo pero efectivo peinando la que ahora es la zona estrella de la cara, las cejas, y aplicando una cera para que se mantengan peinadas.