La idea de realizarse una reducción de pecho llevaba en su cabeza mucho tiempo. Pero cuando se quedó embarazada de su hijo Martín, el busto de María Pombo aumentó hasta llegar a utilizar una copa F de sujetador. Y no solo eso, también se le vació por la parte de arriba, por lo que le resultaba muy incómodo y su espalda y cuello sufrían las consecuencias. Así que la influencer decidió que había llegado el momento de hacerlo.

Ahora, casi un mes después de su intervención, no puede estar más feliz. Y es que está encantada con el resultado, tanto con el tamaño como con la forma. Lo único que le preocupa son las cicatrices, por lo que ya se ha puesto manos a la obra para que se noten lo menos posible. ¿Qué está haciendo? Además de por supuesto protegerlas del sol y aplicar las cremas que su cirujano le ha recomendado, María también se ha inyectado plasma rico en plaquetas.

María Pombo apuesta por el plasma para difuminar las cicatrices tras su operación

En los últimos años hemos escuchado hablar mucho de este tratamiento, pero… ¿Qué beneficios tiene realmente el plasma rico en plaquetas? Según las Doctoras de la clínica Mira+Cueto está técnica consigue eliminar marcas, disminuir cicatrices y suavizar la piel.

¿En qué consiste exactamente? Básicamente se trata de una fracción del plasma de la sangre extraída del propio paciente. Esta sangre se centrifuga y se selecciona la parte de plasma que tiene una concentración elevada de plaquetas. Posteriormente se inyecta para estimular los fibroblastos y aumentar el colágeno de la piel.

En medicina estética se suele realizar para tratar el envejecimiento a nivel facial, escote y cuello, aunque también puede aplicarse en el cuero cabelludo para tratar la alopecia y para el tratamiento de marcas de acné. Además, en forma de coágulo el plasma se utiliza en el tratamiento de cicatrices y heridas en cualquier zona corporal, como por ejemplo el pecho, como ha hecho María Pombo.

Los resultados se aprecian en poco tiempo

Desde la primera sesión se observa la mejoría de la zona. Pero los efectos comienzan a partir de las 3 semanas, por eso se suelen espaciar las sesiones entre 1 y 2 meses. En principio no hay que seguir muchos cuidados específicos después de este tratamiento. Simplemente se debe evitar tocar la zona tratada al menos 2 horas después (para prevenir sobreinfecciones) y evitar el calor intenso durante 24 horas. El plasma rico en plaquetas se puede combinar sin problema con otras técnicas como los peelings químicos, IPL, o láseres fraccionados, para potenciar los resultados.