La exconcursante de ‘Supervivientes’ en mitad de la polémica más sonada de la Semana Santa, ha sorprendido con una espectacular manicura.


Aunque el mundo a su alrededor se desmorona, Rocío Flores parece querer mantenerse el margen y, ajena a la polémica, sigue con su vida casi con total normalidad. Desde que se estrenase Rocío. Contar la verdad para seguir viva, la serie documental que emite Telecinco sobre Rocío Carrasco, todas nuestras miradas están puestas en la hija de la protagonista. La joven aseguró tras el estreno de los primeros dos episodios que intentó ofrecer su versión de los hechos entrando en directo en el programa. Sin embargo, esa fue la única vez que se pronunció al respecto y ahora, en la Semana Santa más atípica, toda España está ansiosa de saber su opinión al respecto. Algo para lo que parece que nos tocará esperar (y mucho).

Y es que la hija de Antonio David Flores, en un intento de dejar la polémica a un lado, ha continuado con su vida con total normalidad. Y, tal y como suele hacer, ha ido compartiendo a través de su cuenta de Instagram cómo pasa su día a día y cómo planea celebrar la Semana Santa. Unas vacaciones en las que parece que no está descansado demasiado; pues el pasado miércoles se estrenaba en un nuevo proyecto profesional. Rocío ha debutado como modelo publicitaria para una conocida firma de estética. Un trabajo distinto al que nos tiene acostumbradas y para el que elegía una manicura de lo más bonita.

La manicura más bonita de Rocío Flores

La exconcursante de Supervivientes consigue llevar las uñas perfectas en todo momento. Siempre que la vemos, su esmalte está intacto y; exceptuando en los meses que estuvo aislada en la isla, procura cuidar sus manos con bastante frecuencia. La influencer prefiere apostar por una garritas largas y afiladas, de punta redondeada, que le den a su look ese toque  femme fatale que tan bien le sienta. Ella es fan de los colores llamativos, de los diseños sencillos pero originales y de los esmaltes más clásicos con un pequeño twist. Y es justamente así como es su manicura de Semana Santa, ya que se trata de una reinvención muy en tendencia de la manicura francesa más tradicional.

Si la manicura francesa consiste en aplicar laca blanca en el extremo de la uña y, seguidamente, dar una capa de pintauñas brillante sin color; Rocío Flores, en su última visita al salón de manicura y pedicura, quiso cambiar el blanco por los que sin duda son los tonos más favorecedores de la primavera. Y es que decoró las puntas de sus uñas de colores pastel que no podían sentarle mejor.