Con la exposición al sol los lunares, pecas o manchas tienden a intensificarse. Te damos las claves para cuidar tu piel durante estos meses


El sol es un aliado, pero también puede ser un enemigo de la piel. Especialmente en verano, es muy importante protegerse de la radiación solar, pero especialmente quienes tienen irregularidades en la pigmentación de su piel tales como lunares, pecas o manchas. Para ellos, el cuidado y la protección de la piel en verano es imprescindible.

Según explican los expertos de Nivea, las pecas son pequeñas acumulaciones de melanina, el pigmento que da color a la piel. Son más frecuentes en personas con fototipo bajo (I o II), es decir, aquellas más blancas de piel y con cabellos claros, como pelirrojos o rubios. Suelen aparecer por motivos genéticos, aunque también los cambios hormonales y el sol tienen un papel muy importante.
Los lunares, por su parte, son también agrupaciones de melanina, pero más intensas, las generan los melanocitos, las células de la piel encargadas de producir pigmento o melanina. Por lo general, un adulto tiene entre 10 y 40.

Tanto las pecas como los lunares son pigmentaciones totalmente benignas, no son ninguna enfermedad, ni trastorno, simplemente un funcionamiento irregular de nuestro sistema de defensa natural. Sin embargo, es importante cuidar las zonas en las que aparecen, pues pueden ocultar algún problema, como un melanoma. El melanoma es un tipo de cáncer de piel que surge cuando los melanocitos, las células que producen la melanina, crecen descontrolados y tiene consecuencias dañinas de mayor gravedad. Así pues, y aunque puede aparecer en cualquier parte de la piel, suele hacerlo en las áreas donde hay melanina acumulada, como los lunares o las pecas. De este modo, las personas con un elevado número de lunares tienen un mayor riesgo de sufrir cáncer de piel.

lunares
Gtres

Consejos para proteger las pecas y los lunares del sol

Desde Nivea nos cómo las personas con pigmentación irregular deben cuidarse, especialmente en verano, para evitar que estas se descontrolen y puedan derivar en cáncer de piel.

Protegerse del sol todo el año, pero aún más en verano
Durante el verano, los rayos del sol son más perjudiciales, ya que inciden en la tierra de forma más perpendicular. Por lo tanto, es importante evitar la exposición al sol cuando los rayos son más intensos (entre las 12:00 y las 16:00 horas).
Los sombreros y las gorras ayudarán a proteger el rostro y el cuero cabelludo, unas de las áreas más expuestas y propensas a las pigmentaciones irregulares. Del mismo modo, la manga larga y los pantalones largos reducen la exposición al sol, al igual que los colores oscuros. No obstante, los rayos atraviesan incluso la ropa de tonos claros y las nubes, por lo que todas estas pautas deben complementarse siempre con el uso de protección solar.

Usar protección solar de amplio espectro
La protección solar frente a los rayos ultravioleta del sol es un paso imprescindible antes de salir de casa, incluso si está nublado.

Revisarse periódicamente: el método ABCDE
Es importante vigilar que los lunares no cambien de forma, color o tamaño, pues es la primera señal de que pueda estar formándose un melanoma. Para ello, es importante aplicar el sistema ABCDE al revisar los lunares o manchas concentradas en la piel:

Asimetría. La mitad del lunar no es igual que la otra mitad.
Bordes. Los bordes son irregulares, borrosos o desiguales.
Color. A veces, los melanomas surgen como un lunar nuevo y negro. Pero, si aparecen en una peca o lunar que ya existía, se verán tonalidades rojizas, blanquecinas o azuladas.
Diámetro. Cuidado con los lunares que midan más de 6 milímetros o que hayan aumentado de tamaño hasta superar esa cifra.
Evolución. Si se observan cambios en los últimos meses.

¡Cuidado con las lámparas solares!

Usar productos antipigmentantes
Hay varios factores que tienden a sobreestimular la producción de melanina, lo que puede provocar que se acumulen las pigmentaciones irregulares  y también que se creen manchas más grandes. Aunque tener pecas o lunares no es peligroso en sí mismo, es importante observarlas para evitar que se descontrolen y también vigilar las manchas que aparezcan de forma desigual, especialmente en el rostro.

Los productos antipigmentantes o despigmentantes no solo actúan sobre las acumulaciones de melanina para aclararlas y reducirlas, también ayudan a regular la producción de melanina para que no se reactiven y aparezcan de nuevo. Pero es igual de importante que en la piel con manchas se intensifique la protección solar con factores altos o muy altos, o evitando la exposición directa al sol, porque de lo contrario, las manchas volverán a aparecer o intensificar su tono.

Evitar las lámparas solares o camas de bronceado
La exposición prolongada a la radiación ultravioleta es una de las principales causas del envejecimiento prematuro y de otros daños como el cáncer de piel. El sol es la fuente más importante de este tipo de rayos, pero también los métodos de bronceado que usan radiación, como las lámparas solares y las camas de bronceado, ya que añaden tiempo de exposición a los rayos, y por tanto una acumulación de esta radiación en la memoria de nuestra piel.