Vicky Martín Berrocal ha probado la terapia con ventosas, una práctica que, en manos de los expertos puede tener beneficios para la piel. Te explicamos cómo se hace y en qué consiste


No es un tratamiento que veamos a menudo, pero la terapia con ventosas no es desconocida para quienes entienden de tratamientos de belleza. Estos días ha sido Vicky Martín Berrocal quien ha probado este tratamiento estético y quien ha hablado de él y de sus resultados.

La terapia con ventosas

Pero ¿En qué consiste exactamente la terapia con ventosas? Se trata de un tratamiento que se realiza utilizando copas de cristal con forma redondeada también conocido como ‘cupping’. Con ellas se hace vacío contra la piel y se coloca sobre una zona concreta o bien se repasa la piel un par de veces con la copa pegada para movilizar la zona.

Dicen quienes lo han probado que entre sus beneficios está la oxigenación de la piel. De hecho, la propia Vicky Martín Berrocal aseguraba tras el tratamiento que la piel le había mejorado muchísimo. De hecho, recomendaba a quienes vivieran cerca del centro en el que se lo había hecho, que lo probaran.

El ‘cupping’ y los expertos

La técnica, como decimos, no es ni mucho menos nueva. El origen parece remontarse a China, pero son varias las culturas que desarrollaron sistemas de tratamiento parecido. Hay quien tilda de moda más que de efectivo un tratamiento que sí que parece tener efectos probado en el aumento de la irrigación sanguínea en una zona, por lo que hay también un aumento de la oxigenación y alimentación de los tejidos de esa área.

Si se usa de la manera adecuada, dando un masaje drenante, puede ayudar, por tanto, a la eliminación de toxinas del cuerpo, pero más por ser un potenciador de ese drenaje que por producirlo por sí mismo.

Siempre en manos de los expertos

La terapia con ventosas se utiliza no solo con fines estéticos. Llamativas fueron las imágenes hace un tiempo de varios deportistas de élite con marcas circulares tras un tratamiento de este tipo. En fisioterapia hay expertos que las utilizan para tratar algunas patologías muy concretas, como contracturas, pero su uso no está extendido, de hecho a nivel médico genera cierta controversia porque sus efectos no están probados.

Lo importante, no obstante, a la hora de probar este tipo de tratamientos (igual que la mayoría) es ponerse en manos de expertos que nos aseguren que todo se va a desarrollar con las garantías necesarias para que de los resultados esperados sin riesgos y, en caso de no funcionar, al menos que resulte inocuo.

En el caso de Vicky, la experta ha sabido gestionarlo con habilidad, porque Vicky está contenta con los resultados y, sobre todo, está lejos de presentar marcas o lesiones en la piel similares a las que veíamos en los atletas y que, cuando el tratamiento es de tipo estético, no deberían producirse.