Tener la piel más o menos seca, irritada o sensible, puede ser cosa del tiempo. No es lo mismo estar expuesta a la contaminación y a la sequedad de ciudades como Madrid o Sevilla, que sufrir a diario los rigores de la humedad ambiental de Barcelona o Palma de Mallorca. Toma nota y descubre qué debe incluir tu crema para cuidar bien tu piel.

Ambientes húmedos

Si hay humedad ambiental, ya sea a causa de abundantes lluvias o por el simple hecho de  estar cerca del mar, la grasa y el agua de las células cutáneas tenderán a quedarse y la grasa tendrá más facilidad a la hora de tapar el poro, con lo que serán más habituales que proliferen, por ejemplo los casos de acné. Además, los ácidos grasos que tiene la piel tendrán más facilidad para acumularse y, en exceso, pueden irritar. ¿Tus imprescindibles?

Hidroxiácidos
Son unos ácidos suaves que favorecen la renovación celular mediante un proceso de exfoliación. Los hay de dos tipos: por una parte están los alfahidroxiácidos, también conocidos como ácidos frutales, aunque su procedencia es diversa: frutos cítricos (ácido cítrico), leche agria (láctico), málico (manzana), tartárico (vino), caña de azúcar (glicólico)… Y por otra parte están los betahidroxiácidos, como el ácido salicílico, de la corteza de sauce. Ambos se emplean para combatir las arruguitas y la deshidratación propias de la sequedad y el envejecimiento, así como las manchas y el acné.

Vitaminas C y E
Neutralizan los radicales libres e intervienen en los procesos de rejuvenecimiento y cicatrización de la piel. Son clave en los cosméticos antiedad, ya que luchan contra las líneas de expresión y las imperfecciones.

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Ambientes secos

Si hay sequedad ambiental tu piel tendrá tendencia a cuartearse y resquebrajarse. Las capas de células cutáneas se deshidratarán, es decir, perderán por evaporación parte del agua y de la grasa que las forma y, en consecuencia ‘adelgazarán’, constituyendo una piel más fina y reseca. La piel marcará más la pequeñas arruguitas y tendrá una clara tendencia a las dermatitis. ¿Tus aliados para evitarlo?

Lípidos
Están compuestos por colesterol y ácidos grasos, que forman parte de la barrera hidrolipídica que protege nuestra piel, así como del cemento intercelular. Se emplean para nutrir y regenerar la piel en profundidad, así como a evitar la descamación.

Ácido hialurónico
Es el gran experto en hidratación. Se usa sobre todo en tratamientos hidratantes y reconstituyentes para todo tipo de pieles, a las que además protege de las inclemencias de los climas secos o muy contaminados. También es extremadamente efectivo en los cuidados destinados a prevenir y atenuar las arrugas.

Glicerina
Es un captor capaz de atrapar la humedad ambiental. Cumple una doble función: como agente hidratante y emoliente, y como disolvente para diversas fórmulas. Es imprescindible en cremas antisequedad.

¿Has tomado nota de todo? Entonces sigue bajando y ficha cosméticos que necesitas.