Tamara Gorro lleva un tiempo sumida en una profunda depresión de la que le está costando salir a pesar de contar con ayuda experta. La ruptura de su matrimonio con Ezequiel Garay casi le hace tocar fondo y se vio obligada a poner tierra de por medio para ver desde fuera y con distancia todo lo que se le venía encima.

Fue un viaje según ella “muy necesario” que le ha hecho volver con las pilas cargadas y con ganas de seguir adelante: “Estoy bastante mejor. Voy a arreglarme el pelo después de tres meses, que me lo estoy tiñendo yo en casa porque no quería salir, pero ahora quiero taparme las canas, que yo creo que ya va siendo hora”.

¿Qué tal fue ese viaje de recuperación?

Me vino bien. Algunos días han sido complicados pero salir, bailar, me ha venido muy bien. Pero todavía no estoy recuperada… Esto es muy lento, no estoy recuperada, pero estoy con ganas. Siempre las tuve, lo que pasa que a veces aunque quieras no se puede… Hay dos niños, he vuelto al trabajo, he vuelto a la peluquería, he vuelto a no tener miedo, he vuelto a la vida y, como dije, la echaba mucho de menos.

En todo este proceso de recuperación tu madre está siendo fundamental.

Todos. Mi madre, mis hijos, mis amigos, mi familia virtual, mi gente… Nadie me ha soltado de la mano.

Tamara desvela cómo se encuentra en pleno proceso de recuperación

Tamara Gorro posado
© SEMANA.

Os hemos visto juntos a Ezequiel y a ti. ¿Qué tal están las cosas entre vosotros?

Bien, nunca han estado mal. Creo que debemos seguir manteniéndonos unidos por los niños. A no ser que haya algo grave, los niños son lo más importante. Y si hacemos cosas para ser felices, ¿no las vamos a hacer por los hijos? Y yo estoy levantándome por mis hijos porque, por mí, probablemente no tendría fuerza. También tengo dos abuelos muy mayores, tienes gente que te quiere y te tienes a ti misma.

¿Podemos decir que estás resurgiendo de las cenizas?

Pues sí, me he levantado y ahora me queda caminar y ya está. Si es que no soy la única, ya que hay millones de personas así. Por suerte continúo y estoy saliendo, pero hay otros que por desgracia no continúan.

¿Cómo llevas los comentarios sobre terceras personas?

Cuando vienen personas a subirse a un carro, ahí ya tienes que cortar. Quiero lanzar un mensaje: cuando hay alguien que está mal, hay que aplaudirlo, hay que alegrarse por ver a esa persona disfrutar,  porque hay momentos muy jodidos, muy complicados, muy malos y eso nadie lo sabe.

Habla con SEMANA de la relación que tiene ahora con Ezequiel

Tamara Gorro marido
© Gtres.

Todo lleva un proceso.

Estoy en proceso. Sigo en tratamiento psiquiátrico. Todo esto no se puede quitar de un día para otro.

¿Y ahora el amor en qué posición está?

Mis amigas me dan amor, mis hijos, mi marido me da amor. Me da rabia cuando decís el ex, ¿por qué ex?

¿Dejas abierta una puerta a la reconciliación?

Yo llevo el anillo, él lleva el anillo, no sabemos qué pasará. Yo no voy a entrar nunca más a contar en qué momento estoy, ni cómo estamos, ni lo que se ve y nos ocultamos. Estos son espacios de la vida y el tiempo dirá. Que no siempre hay que acabar mal.

¿Cómo ha vivido Tamara Gorro su reaparición en plena depresión?

«Estoy nerviosilla, bueno, no sé. Es que tengo que hacerlo, tengo que salir, tengo que maquilarme, tengo que peinarme, salir con mis hijos…», dice sobre la reacción que ha tenido al acudir a un evento por primera vez desde que atraviesa una etapa complicada en el terreno personal. En este momento complicado que está viviendo, Tamara Gorro ha notado cómo ha cambiado su cuerpo. Y es que ha perdido mucho peso: «Pues perdí siete y ahora he perdido nueve kilos», declara con cara de preocupación.