«Era como Jekyll y Mr. Hyde», ha contado la hija de Rocío Jurado al hablar de su primogénita.


En ‘Miedo’, la nueva entrega de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’, Rocío Carrasco ha revelado los momentos más duros en la convivencia con su hija, Rocío Flores, de quien habla con especial dureza en el documental sobre su vida. «Ahora tengo miedo, pero ha llegado el momento de intentar combatirlo contando la verdad. De nada te sirve contra la verdad si nadie te escucha», señala en el arranque del episodio.

En su relato, la empresaria ha contado cómo su hija regresaba a casa completamente cambiada cada vez que «venía de casa de su padre». Hacía referencia a «la intoxicación» que esa persona (Antonio David Flores) hace a los niños». Así, ha contado cómo su exmarido vestía a la niña de manera inapropiada para su edad. Y la respuesta que le daba su hija cuando la recriminaba por llevar determinadas prendas: «Me ha dicho Olga que qué mala madre eres, que no me dejas ponerme collares. Es una muestra de lo que sucedía. Quería ropa que no le pertenecía por edad y cada vez que venía de casa de su padre traía ese tipo de ropa. Yo le decía: ‘Ro, esto es para que me lo ponga yo. Esto no es. Ella me decía: ‘Pues me lo ha comprado Olga, me ha comprado siete».

«Decía que yo fumaba y bebía durante el embarazo de David»

La hija de la chipionera ha contado que su hija empezó a «increparme» siendo muy pequeña, con «solo 12 años». Otra de los temas por los que se enfrentaban tenía que ver con la enfermedad de su hermano David. «Decía que yo bebía y fumaba durante el embarazo y eso llega a mi casa». Según Carrasco, Rocío Flores le decía: «El niño está enfermo por tu culpa, porque me lo ha dicho mi padre. Tú no querías tener a mi hermano. ¿Cómo se puede vivir ante eso? Ante eso se vive partiéndote el alma. Yo nunca le he dicho: ‘Rocío, eso no es así». Yo le decía: ‘No es verdad, cuando seas mayor lo entenderás».

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«Cuando mi hija me veía llorar decía: ‘Ya me lo advertía mi padre. Se va a hacer la víctima y va a llorar. Era como Jekyll y Mister Hyde. Era un belleza rubia con unos ojos azules y guapísima. Y de repente esa cara de ángel se transformaba en un demonio en cuestión de milésimas de segundo… en cuanto le pasaba la información del padre. Me preguntas: ¿Cómo vivía el día a día? El día a día lo vivía aterrorizada porque no tenía otra forma de vivirlo».

«Me dan ataques de angustia»

La tensión en casa fue a peor a medida que su hija fue creciendo. Según ha revelado, la joven llegó a insultarla con palabras tan duras como: «Eres una puta, le has arruinado la vida a mi padre». Enfrentamientos que se producían con frecuencia y que llegó a provocarle miedo dentro de su propia casa: «Me anuló en cuanto mi papel como madre porque no he tenido libertad. He sido una madre coartada y aterrorizada… Vomito, me dan ataques de angustia. Me aterrorizan los lunes cuando mis hijos vienen a casa».

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En el documental, Rocío Carrasco relata que ante la tensión en casa decidió comentarle lo que pasaba a Olga Moreno y a Antonio David Flores: «Rocío me falta al respeto y me llama puta y me desafía y tiene conmigo una actitud déspota, humillándome». La respuesta de su ex fue: «¿Pero cómo es que tu hija te habla así?».

Así, le hizo una súplica a ambos: «Lo único que os pido que no me vendáis, que no le contéis a la niña que os he contado esta actitud. Le digo a Olga, tienes mi teléfono, llámame cuando ocurra algo en la casa y nos ponemos de acuerdo». Intentaba «una colaboración conjunta» con su ex y su pareja. Cuál fue su sorpresa cuando su hija regresó a casa y, según ella, le soltó: «Eres una hija de puta. ¿Que te creías, que Olga es tu amiguita y que no me iba a contar lo que le has dicho? No sabes la que os tiene preparada. Esa es la primera vez que me llama hija de puta».

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Otro de sus relatos se remonta a la Navidad de 2010. Entonces habló por teléfono con su hija y esta le dijo: «Yo no te tengo que llamar, la que me tienes que llamar eres tú que eres la madre. Le dije: ‘Gorda, ¿Y el enano?’ Y me dice: ‘En el hospital ingresado’. Me dice que en la Quirón de Málaga». Rocío Carrasco se entera de este modo que el niño está ingresado y descubre que el pequeño tiene un principio de neumonía. En prensa se dijo que ella había llegado cinco días más tarde a ver a su hijo, «de manera totalmente distorsionada». Algo que le dolió profundamente.

Rocío Carrasco carga contra Olga Moreno, «esa que va de madre coraje»

Pero le dolió aún más llegar al hospital y ver la respuesta de David: «La escena que veo es dantesca. Veo a un niño más largo que un trinquete en una cama tumbado lleno de sueros y lleno de cosas y a una tía igual que yo metida en la cama con el niño. Era Olga. Cuando entro dio un brinco de la cama y empieza a darle besos a Fidel. ¡Besos por todos sitios! Veo a mi enano, le empiezo a dar besos. Me mira y me dice: ‘Yo sabía que tú venías’. ¿Ves Olga como mi madre sí venía? Que me habíais dicho todos que mi madre no iba a venir. ¡Yo sabía que mi mami venía con el Fidelito! En ese momento se me saltaron las lágrimas y me dieron ganas de estrujarle la cabeza a alguien. Decirle eso a un niño que está en una cama de un hospital me parece una cosa tan deleznable y tan cruel. Eso no se hace aunque su madre fuera la más perra y más hija de puta del universo. ¡Yo no lo he hecho con su padre! A los tres minutos se abre la puerta del hospital, se asoma y ve que estoy con Fidel. Se mete en el baño y se tira vomitando durante 20 minutos de reloj. Salió y vino a mí para darme dos besos. Me quité y le dije: ‘Buenas noches».

En su relato, Rocío Carrasco, también carga contra Olga Moreno, «esa que va de madre coraje y dice que a mis hijos no los atiendo y no los quiero». Según ella, las palabras de la andaluza respecto a sus hijos «son es mentira. Esa es la actitud en el ‘Sálvame Deluxe’. De frente, ni una tiene una cosa ni el otro tiene huevos».